Trastornos respiratorios agudos y crónicos:
Manejo de situaciones urgentes en patología respiratoria

 

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Entre las diferentes entidades nosológicas que se incluyen en el tema que a continuación se abordará, existen pautas de actuación establecidas de forma clara, ante una urgencia respiratoria, y generan habitualmente pocas novedades destacables.

Quizá lo más importante al enfrentarse a una situación de urgencia es tener claro los criterios de derivación a la urgencia de un hospital y cuáles son las maniobras diagnósticas y terapéuticas inmediatas a realizar en la sala de curas de un centro de salud.

Las novedades recientes se enmarcan, por lo general, en el avance en lo que a pruebas diagnósticas se refiere, aspecto de enorme interés hospitalario y menor trascendencia en el manejo habitual de estas situaciones en Atención Primaria, aunque sí de conocimiento obligado porque el paciente se puede beneficiar de una derivación más ágil cuando existe una prueba diagnóstica que puede marcar la diferencia en la actuación ante un cuadro clínico grave.

Las novedades en los procesos atendidos con más frecuencia en el primer nivel de atención (crisis de asma, agudización de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica -EPOC-, neumonía), vienen de la mano del manejo clínico de las mismas, y son menos trascendentes en cuanto a nuevos tratamientos aparecidos.

En lo que a la crisis de asma se refiere, se ha demostrado mediante metaanálisis una eficacia similar entre la utilización de terapia nebulizada y la de un broncodilatador de acción rápida administrado a través de una cámara espaciadora, con claras ventajas de este último método en cuanto a efectos secundarios. También se han producido cambios, de momento menores, en los fármacos utilizados en el abordaje de la crisis.

En el manejo del paciente con agudización de la EPOC (AEPOC), se conocen mucho mejor los factores que influyen en el fracaso terapéutico de su tratamiento, cómo se deben tratar las agudizaciones y cómo se puede reducir el número de días con ella, cuándo deben administrarse antibióticos o cuáles son los criterios que deben guiar la selección del antibiótico en la agudización bacteriana de la EPOC. No se tratará en esta revisión pues se publicó hace pocos meses, en EL MEDICO número 935, una actualización minuciosa de esta situación clínica.

En el manejo de la neumonía se trabaja incesantemente en conocer posibles factores predictores que orienten sobre la decisión de tratar en Atención Primaria o derivar al paciente al hospital de forma más o menos urgente. Hay avances importantes en este sentido, liderados por la British Thoracic Society, que buscan una escala sencilla, y de implementación rápida, para su utilización en Atención Primaria fundamentalmente.

Así mismo, se han introducido nuevas herramientas diagnósticas en el abordaje de una de las urgencias respiratorias más frecuentes y menos diagnosticadas, el tromboembolismo pulmonar.

En el manejo de la hemoptisis se han producido mejorías en los instrumentos utilizados para el diagnóstico, que también se usan como tratamiento.

En cuanto al paciente que acude por disnea aguda, lo más importante en un primer momento es valorar la existencia de riesgo vital inminente para realizar una derivación lo más urgente posible, y plantear, si es el caso, una anamnesis rápida y una exploración física orientada, es decir, la historia clínica sigue siendo crucial en su abordaje.

Del dolor torácico agudo es muy importante precisar su localización, que orientará la posible etiología y las pruebas complementarias necesarias para el diagnóstico definitivo y su correcto tratamiento.

En un texto reducido no se pueden abordar todas las situaciones que suponen una urgencia respiratoria. Por ello, se seleccionarán las más habituales en Atención Primaria y se irán concretando todos los aspectos novedosos de cada una de las entidades clínicas.

 

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