Situaciones
de urgencia cardiológica
Síndrome coronario agudo en Atención
Primaria, ¿cómo debemos actuar?
introducción
Las
enfermedades cardiovasculares constituyen en nuestro país la primera causa
de muerte, tanto en varones como en mujeres y, dentro de ellas, la cardiopatía
isquémica es la primera causa de muerte en varones y la segunda en mujeres.
Muchas de estas muertes se producen en la fase de descompensación
de la enfermedad arterioesclerótica coronaria que conocemos como síndrome
coronario agudo (SCA).
El SCA constituye una de las formas más severas
de presentación de la enfermedad coronaria. Este síndrome incluye
una serie de situaciones clínicas, con un sustrato de episodios agudos
de isquemia miocárdica y que, actualmente, se prefiere su clasificación
en síndromes isquémicos sin elevación del ST (angina inestable
e infarto de miocardio sin elevación del ST) y con elevación del
ST (infarto de miocardio con elevación del ST).
A pesar de los diferentes
niveles de gravedad de cada una de las presentaciones clínicas, frecuentemente
tienen un mecanismo fisipatológico común: la erosión o rotura
de una placa ateromatosa coronaria, con formación de un trombo oclusivo
y la consecuente reducción brusca del flujo coronario.
La cardiopatía
isquémica es prevenible de forma integral: es prevenible desde antes de
su ocurrencia y son prevenibles sus impactos negativos una vez que se ha producido;
y desde Atención Primaria se pueden realizar actividades de prevención
primaria y de prevención secundaria.
Dada la necesidad de actuar
de manera efectiva para paliar el efecto de las enfermedades cardiovasculares,
en España, desde el Ministerio de Sanidad y Consumo, se ha potenciado la
elaboración de documentos para consensuar prácticas racionales y
homogéneas de actuación ante algunos de los principales factores
de riesgo. Y, últimamente, se ha publicado el Plan Integral de Cardiopatía
Isquémica 2004-2007, elaborado de manera conjunta entre el Estado y las
Comunidades Autónomas para el establecimiento de estándares y modelos
de atención sobre prevención, diagnóstico, tratamiento y
rehabilitación, y la adaptación española de la Guía
Europea de Prevención Cardiovascular, preparada por el Comité Español
Interdisciplinario para la Prevención Cardiovascular, donde se adaptan
las recomendaciones de las sociedades europeas a las características epidemiológicas
de las enfermedades cardiovasculares en España y a nuestro sistema sanitario.
Y es fundamental la difusión de estos documentos para que sean conocidos
y, sobre todo, para que sean capaces de influir en la práctica clínica
cotidiana.
En cuanto a la asistencia sanitaria del SCA desde el punto de
vista de la Atención Primaria, la mejora en su atención podría
incidir en el componente de mortalidad prehospitalaria, corrigiendo las demoras
en la asistencia, mediante la atención protocolizada en los centros de
salud y mejorando la coordinación con los sistemas de transporte y el ámbito
hospitalario.
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