Comunicación médico-paciente
Habilidades de comunicación para mejorar la gestión del tiempo en las consultas de Atención Primaria

GESTIÓN DEL TIEMPO EN LA CONSULTA.UN MÉTODO DE 10 PASOS


Hasta ahora hemos reflexionado sobre la importancia del tiempo en la vida actual, en nuestra sociedad y en nuestra profesión en particular. Pero, ¿cómo llevamos a la práctica del día a día las reflexiones que hemos desarrollado?
Queremos aclarar a los lectores del presente artículo que a partir de ahora nos centraremos en lo que podemos hacer para mejorar la gestión de nuestro tiempo en la consulta, trabajando cuestiones que dependen fundamentalmente de nosotros y dejando aparte lo que depende de otros terceros (instituciones sanitarias, pacientes…). Es decir, trabajaremos con lo que nosotros podemos cambiar.

Cada persona es diferente y seguro que no hay dos consultas de Atención Primaria iguales. Es por ello que alguna de las estrategias nos pueden servir para aplicarlas en nuestras consultas y otras no.

Cómo método guía os proponemos seguir a Borrell F. y Barragán N. y aplicar la estrategia: "Metodología en diez pasos para gestión del tiempo en la consulta", que consta de los siguientes apartados:

1. Análisis de la agenda.
2. Trabajo en equipo.
3. Integración (recuerdo) previa a la visita de cada paciente.
4. Estudio, jerarquización y delimitación de la demanda.
5. Anamnesis integrada en la exploración física.
6. Exploración física básica y orientada a los problemas.
7. Registro previo al cierre.
8. Toma de precauciones y plan de seguimiento.
9. Estrategias para minimizar errores.
10. Evaluación off-line.


ANÁLISIS DE LA AGENDA

Antes de trabajar con la gestión del tiempo en consulta con el paciente delante, me tengo que plantear si he planificado previamente el tiempo y el espacio para dicho encuentro. Es por ello que tendré que analizar mi agenda de trabajo diario o mejor semanal, ya que hay actividades que realizo en días diferentes de la semana (sesiones, cirugía menor,….).

Para analizar la agenda nos plantearemos las siguientes cuestiones:

1. ¿De quién depende?
2. ¿Cómo es el diseño de mi agenda?
3. ¿Se puede mejorar?

Si no controlamos nosotros la agenda, nos la controlarán o los pacientes que pedirán cita cuando les venga bien o la dirección del centro.

Si conseguimos que todos los pacientes que precisen un contacto sucesivo con nosotros, por revisión de una prueba, por seguimiento de su proceso, etc, salgan con una cita, podemos controlar hasta el 50 por ciento de las consultas. Además, puedo adecuar, dichas citas a los momentos en los que me encuentre en mejores condiciones de atenderles. De esta manera, también puedo asegurarme que el paciente vuelva a estar conmigo y le evito tener que volver a pedir cita porque me he tenido que ausentar por una reunión, un congreso, un curso o mis vacaciones.

Tengo que analizar también mis características como profesional y la demanda habitual de pacientes que tengo. Si sistemáticamente llevo retraso tengo que plantearme aumentar el tiempo mínimo de consulta para que mis pacientes no esperen. De este modo, al final el tiempo que paso en la consulta es el mismo puesto que con retraso acabo más tarde siempre de lo que parece oficialmente.

Si trabajo con muchos problemas psicosociales o asumo problemas biológicos complicados, he de intentar un tiempo ponderado mayor para dichas consultas.

Es importante tener previsto un tiempo para recuperar los retrasos acumulados. Son los llamados "colchones" que sirven para compensar las demoras.

No olvidemos que también es importante cuidarme si quiero ayudar a mis pacientes (cuidar al cuidador). Para ello, a lo largo de la jornada tengo que darme un tiempo de descanso, para recuperar fuerzas físicas y guardarme emocionalmente.

Todo esto debe ser compatible con un espacio prioritario básico que debemos definir antes que la propia agenda de atención directa, que es el espacio de compartir tiempo para trabajo en equipo. Para profundizar más sobre el tema os recomendamos leer a: Ruiz Téllez, y otros autores.

Aunque quizás sea una utopía os proponemos como horizonte la llamada "agenda inteligente". Este tipo de agenda puede ser aquella que:

1. Tiene un sistema de recuperación de tiempo (los llamados colchones).
2. Detecta pacientes "lentos" en función de su patología o situación psicosocial.
3. Asigna un tiempo realista según el perfil de paciente (a los pacientes "lentos" por defecto se les asigna un tiempo mayor).
4. Proporciona al clínico un feed back o rapport (entendimiento) de indicadores que le permiten:

o Ajustar los tiempos de recuperación para optimizar el tiempo médico y minimizar esperas del paciente.
o Analizar el perfil medio de atrasos.
o Calcular la máxima ocupación para una media de 10 minutos por paciente (u otra media).
o Calcular el contingente máximo de pacientes, tomando la pirámide de edad y los históricos que se detectan por cada franja de edad en la comunidad concreta, para ofertar una agenda con diez minutos por paciente durante diez meses al año.

Actualmente, hay sistemas informáticos que pueden aportarnos casi toda esta información que nosotros debemos analizar con el fin de planificar cambios adecuados a nuestro estilo profesional.

Otro modelo más sencillo pero al alcance de muchos, aun sin trabajar con sistemas informáticos, puede ser la llamada "agenda acordeón" (Tabla 2).

Se trata de una versión previa a la agenda inteligente, Consiste en estudiar los atrasos "típicos" del profesional y situar espacios de recuperación para evitar que los últimos pacientes de la jornada laboral acumulen retrasos intolerables.
La estructura básica de esta agenda, para una franja analizada que iría de las 9:00 a las 10:20 h, se presenta en la Tabla 2.

A continuación observe el siguiente ejemplo práctico de "agenda acordeón" con retrasos típicos:

9:00 h Visita 1.
9:05 h Visita 2.
9:10 h Visita 3 Atraso de 10 min.
9:15 h Visita 4.
9:20 h Visita 5 Atraso de 15 min.
9:25 h Visita 6.
9:30 h Visita 7.
9:35 h Visita 8.
9:40 h Visita 9.
9:45 h Visita 10.
9:50 h Visita 11 Atraso 40 min.
9:55 h Visita 12
10:00 h Visita 13 Atraso 40 min (7 pacientes esperando en la sala).
10:05 h Café.
10:10 h Café.
10:15 h Café.
10:20 h Visita 14… Sigue las visitas hasta las doce y le van llamando para insertarle los "urgentes". Acaba de ver al último paciente a las 13.15 horas y le quedan por firmar las recetas, hacer dos informes y acudir a dos domicilios.

¿Qué problemas tendrá normalmente éste profesional? ¿Qué le propondríamos para mejorar la agenda?
Lo más probable es que generalmente siempre vaya tarde y se "coma" el tiempo de café. Quizás se sienta nervioso y se ponga más si los pacientes entran ya nerviosos a la consulta.

Como primera medida le proponemos que sea más realista en el tiempo mínimo dedicado a cada consulta, probablemente acabe a la misma hora pero verá a los pacientes con más tranquilidad. También le conviene poner algún "colchón" que compense el retraso e intente respetar su tiempo de "café" (de recuperación). Conviene que tenga previsto cuándo ve a los "urgentes.

A la hora de planificar este tipo de agendas, (Tabla 2- agenda acordeón) hay que tener en cuenta varias normas:

1. A medida que avanza la jornada laboral, el médico visita más deprisa. Las primeras visitas suelen ser más complicadas. Son personas que han tomado la visita hace tiempo y tienen, además, una expectativa de "visita larga".
2. Se puede complementar esta metodología con pacientes a los que ponemos un "flash administrativo" para que les adjudiquen siempre un tiempo indicado (a veces tiempo doble del normal).
3. En el caso de profesionales que de todas maneras acumularán retraso, es preferible acumular los retrasos al final del día. De este modo, los pacientes con "cita concertada" se beneficiarán de la puntualidad. Se prefiere que este retraso sea para los pacientes que piden visita el mismo día.
4. Es importante permitir incorporar pacientes indemorables para ser vistos en el día. En tal caso hay que advertir desde el departamento de admisiones del centro a los pacientes que toman visita al día (o visita urgente), que la hora que se les adjudica es orientativa, y que tendrán retraso con toda probabilidad.
5. Resulta interesante reservar tres o cuatro huecos por hora en la agenda de la enfermera. Estos huecos serán pacientes que el médico le va a derivar para completar medidas preventivas, técnicas de enfermería, entrevistas motivacionales, de apoyo psicológico, etc.

Un consejo, si quieres organizar mejor tu agenda pide consejo a los profesionales del área de atención al cliente. Ellos son los que dan muchas de las citas y conocen las dificultades que tienen y conocen los recursos de otros cupos.
TRABAJO EN EQUIPO

Trabajemos o no como equipo, somos varias personas las que atendemos al paciente: administrativos médicos, enfermeras radiólogos, especialistas del 2º nivel, médicos de urgencias… El paciente pasa por varios circuitos muchas veces sinuosos. Para intentar hacer el camino más corto y cómodo posible hay que tomar decisiones organizativas que afectan a varios estamentos.

La clave principal está de nuevo en la comunicación entre los miembros del equipo. Por ello, y como comentábamos anteriormente, el paso inicial y prioritario, antes del diseño de la agenda asistencial, es buscar espacios de tiempo destinados a comunicarnos con los demás miembros del equipo. Éste además puede ser el tiempo alrededor del cual se organizan el resto de horarios del centro.


Ideas básicas

o Debemos trabajar en conjunto porque la labor de todos es importante. Lo que uno hace o deja de hacer influye en el otro pero, sobre todo, influye en la atención al paciente.
o Es fundamental colaborar con enfermería. Tenemos que trabajar en la dirección de atender al paciente lo mejor posible.
o Los administrativos son la pieza clave sobre la que pivota la gestión del tiempo de consulta. En su mano está que los médicos y las enfermeras tengan las condiciones de tiempo y estructura necesarias para ayudar a los pacientes.

En relación al trabajo del médico y la enfermera, la clave está en "ser complementarios" par atender mejor al paciente y a sus familias. Para ello es importante valorar una franja de horario compartida, cada uno en su consulta, pero con la posibilidad de derivar al paciente para complementar su atención. Por ejemplo: "Pili, la enfermera, cuando está haciendo educación sanitaria a Juan de 65 años con HTA de larga evolución se da cuenta de que Juan al hablar respira mal, por lo que le deriva a Montse, la médico, quien diagnostica una Insuficiencia cardíaca. Más tarde, Montse aconseja a Merche que visite a Pili, la enfermera, para que complemente las medidas dietéticas y de ejercicio físico en relación a su problema de sobrepeso".

También es necesario tener otra franja (diaria o semanal) de horario conjunto para comentar los casos y dificultades de la atención y compartir las decisiones a tomar.

Una enfermera/o puede tener la siguiente cartera de Servicios en Atención Primaria de salud:
o Información y educación sanitaria de las principales enfermedades crónicas y de los cuidadores.
o Valoración de enfermería con especial énfasis en la valoración geriátrica.
o Técnicas de enfermería.
o Plan de deshabituación tabáquica.
o Educación específica en el uso de inhaladores y otros fármacos especiales.
o Detección y educación sanitaria de pacientes sin adherencia al tratamiento.
o Conducción de grupos de pacientes crónicos para adquirir habilidades concretas.
o Técnicas individuales y grupales de relajación.
o Técnicas de apoyo psicológico a pacientes oncológicos, mujeres maltratadas y pacientes sujetos a un problema vital agudo.

El Área de Atención al Cliente (AAC) o admisión es para la población el espejo de la organización del centro. Su papel es muy importante y además es preciso que se crean muy importantes, porque de su labor depende gran parte de una buena atención a los pacientes.

Para mejorar nuestras agendas, el personal del AAC nos puede ayudar en las siguientes tareas (entre otras muchas):
o Detectar las visitas domiciliarias potencialmente urgentes, con la finalidad de poner en marcha el dispositivo de atención urgente domiciliaria.

o En algunos casos de llamadas para avisos domiciliarios, tantear el terreno para ver si pueden (sobre todo los pacientes jóvenes) acudir al centro. En caso positivo, avisar al médico para que no se demore en esta visita.

o Filtrar las consultas telefónicas. Cuando sea pertinente, apuntarlas en la agenda con el fin de que el médico llame al paciente una vez acabada la consulta normal o si le sobran unos minutos entre dos consultas.

o Percatarse de los atrasos y calcular nuevos tiempos de recuperación para las visitas espontáneas que puedan surgir.
o Atender a las indicaciones que llamamos "flashes administrativos", que a veces indican "siempre 10 minutos para este paciente". En tal caso asignarle dos bloques de 5 minutos.


INTEGRACIÓN (RECUERDO) PREVIA A LA VISITA DE CADA PACIENTE

Consideramos de gran importancia que el profesional sea capaz de recordar lo fundamental de cada paciente en pocos minutos, antes de que éste entre por la puerta.

Por ello, nos peguntamos: ¿qué necesito conocer de la historia antes de entrar el paciente para ser efectivo y rápido?:

o Hoja de resumen de problemas y plan del paciente.
o Último episodio.
o Episodios abiertos y lista de problemas.
o Tratamientos activos.
o Alergias y antecedentes de interés.

En la hoja de resumen o de problemas resumimos la patología o los problemas actuales más importantes, así como el plan que nos hemos trazado para intentar solucionarlos.

Es importante recordar el último episodio con su fecha, por si la visita actual tiene relación con él. Quizás no le fue bien el tratamiento o se ha complicado.

Los episodios activos o lista de problemas han de estar actualizadas, por si tenemos alguno que haya que retomar.
También conviene poder visualizar la medicación crónica que toma el paciente por si tenemos que introducir algún otro tratamiento.

Deben de estar siempre reflejadas y en sitio visible las alergias, sobre todo medicamentosas, y los antecedentes personales y familiares preferiblemente a través de un genograma.

La claridad de la letra es otro factor a tener en cuenta para la gestión del tiempo: más vale poca y bien, que mucha e ilegible.

El proceso de informatización de la historia clínica, puesto en marcha en muchos centros sanitarios, es una inversión de tiempo generosa, pero a corto-medio plazo tiene numerosas ventajas. Los profesionales sanitarios debemos trabajar para que este proceso esté al servicio de la mejor atención al paciente y para ello hemos de reivindicar que los programas se adapten a las formas más ágiles de pasar consulta.


ESTUDIO, JERARQUIZACIÓN
Y DELIMITACIÓN
DE LA DEMANDA

Hacemos pasar al paciente a la consulta. Como hemos comentado anteriormente, construir una buena relación basada en la confianza mutua allanará el camino para ser más eficaces en la consulta. Para ello, además de las técnicas comunicacionales del saludo, la sonrisa y la cordialidad son básicas las actitudes de Empatía y respeto al paciente. Pues, conocer al paciente y su forma de actuar nos ayudará a ser más efectivos.

En la primera fase de la entrevista, la llamada fase exploratoria según el modelo de entrevista semiestructurada de Borrell, debemos descubrir el problema o problemas del paciente. Utilizaremos, tras una pregunta abierta, la "escucha activa" facilitando el discurso del paciente para que nos exprese sus ideas, preocupaciones, sentimientos, repercusiones y lo que espera de nosotros. Intentaremos estar muy atentos a captar las pistas o claves verbales o no verbales que nos indican las preocupaciones del paciente. Señalaremos dichas pistas ("le noto preocupado…") y acordaremos con el paciente el verdadero problema a tratar.

En este momento utilizaremos baja reactividad, es decir, no interrumpiremos al paciente y facilitaremos su discurso. La clave es: "vaya despacio al principio para poder correr al final". Cuanto más tiempo invirtamos en descubrir el verdadero motivo de la consulta, más rápido lo manejaremos y además ganaremos en efectividad.

Y es que, "la mejor manera de usar nuestro tiempo no es corriendo mucho, sino solventando todo lo posible los problemas de cada paciente".

A su vez, es primordial que sepamos seleccionar los problemas que somos capaces de abordar y aplicarnos a fondo con ello. Algunos de ellos los compartiremos con otros miembros del equipo (enfermeras, trabajadores sociales) y derivaremos a otros niveles los problemas o "pacientes no vulnerables" .

Una vez detectado el motivo/s de consulta realizaremos la llamada "prevención de demanda aditiva". Preguntar al paciente si tiene algún motivo de consulta más y delimitar el problema o problemas a tratar en el encuentro que nos ocupa deben ser las siguientes tareas. Pactaremos pues con el paciente, siguiendo a Neighbour podemos hacerlo con un resumen, como por ejemplo: "O sea Maite que hoy venía por esa tos que no se le acaba de pasar, por el dolor en la rodilla y para que le haga unas recetas….correcto?", los problemas que vamos a intentar manejar en la parte resolutiva de la entrevista.

Aunque excede los objetivos de éste artículo reseñamos que algunos autores como F. Borrel proponen como ayuda en la gestión de la demanda tener en cuenta diferentes modalidades de entrevista (entrevista semiológica, de escucha, motivacional, psicoeducativa…) que se pueden aplicar según el problema del paciente para optimizar el tiempo.


ANAMNESIS INTEGRADA EN LA EXPLORACIÓN FÍSICA

El paciente entra en la consulta generalmente con la idea de "que se le mire bien". Esta idea suele incluir la exploración física. A veces el profesional duda entre resolver la entrevista sólo con anamnesis o proceder a una exploración. Estas dudas suponen un tiempo igual o superior a efectuar una exploración física. Por tanto, es mucho más sencillo y rápido planificar todas las entrevistas como si "todas" conllevaran una exploración física. Es decir, deberíamos tener la predisposición a que "todos los pacientes pasen por la camilla". Estamos acostumbrados a preguntar y, luego, a explorar al paciente. Sin embargo, cuando andamos mal de tiempo y deseamos activar la agenda, ambas tareas pueden complementarse beneficiosamente en lo que se denomina anamnesis integrada en la exploración física, con un notable ahorro de tiempo. Una vez pactado con el paciente el motivo de la consulta y, sobre todo, si éste es de gran componente biológico, hacemos pasar al paciente a la camilla de exploración lo antes posible.

Podemos completar la anamnesis mientras exploramos al paciente y orientamos verbalmente la exploración.
Mezclaremos preguntas con maniobras básicas y avanzadas de exploración física. Hemos de tener en cuenta que la fase exploratoria de la entrevista clínica, cuando el motivo de consulta es por un padecimiento biológico, no acaba hasta que tengamos la exploración física.


EXPLORACIÓN FÍSICA BÁSICA Y ORIENTADA
A LOS PROBLEMAS

La exploración física debe estar integrada y organizada dentro de la entrevista para que sea lo más eficiente respecto al tiempo del que disponemos.

Tendremos paquetes de anamnesis y de exploraciones de tipo básico (constantes, auscultación cardiaca, auscultación pulmonar, abdomen,…) y también orientados a problemas frecuentes como por ejemplo la exploración del hombro doloroso o la exploración de un dolor torácico (Tabla 3).

En la exploración física, se ha de tener en cuenta las siguientes pautas:

Siempre en caso de dudas activaremos la exploración física básica de 5 minutos (Borrell, 2002).

Si sabemos qué hay que explorar para cada síntoma o signo guía, la eficiencia de esta parte de la entrevista se incrementa de manera notable.

También, debemos tener en cuenta que en una jornada laboral perdemos muchos momentos: en las transiciones de la silla a la camilla; en las transiciones de un tema a otro, o cuando dudamos sobre lo que debemos hacer a continuación, entre otros. Podemos minimizar estas transiciones o bien sacarles provecho. Pero, ¿de qué manera?:

- En las transiciones inevitables (por ejemplo, cuando el paciente se desnuda), registrando datos en la historia clínica, revisando datos previos.
- En las transiciones por cambio de tema, estructurando muy bien todas las demandas del paciente, al inicio de la entrevista. Resumiendo lo tratado y enunciando lo que vamos a tratar. ("Si le parece primero le pregunto por esa tos y luego hablamos de su rodilla. Las recetas se las haré al final…").
- En las transiciones por duda, intentando tener paquetes de anamnesis y de exploración de tipo básico y orientados a cada problema frecuente. Cuando me está contando un dolor de hombro, empiezo a activar el "paquete" de exploración. La exploración física orientada a los problemas (EFOP), en realidad, es una manera de empaquetar las maniobras exploratorias para las principales demandas de la población. (Borrell, 2002).


REGISTRO PREVIO
AL CIERRE

Registrar lo importante de lo acontecido en el encuentro clínico puede consumir un minuto de nuestro tiempo pero merece la pena por el gran rendimiento que nos puede aportar para siguientes consultas de seguimiento. Haga un resumen concreto dando prioridad a las tareas realizadas y a las advertencias de seguimiento. ("Auscultación cardiopulmonar normal, faringe irritada. Plan: antitérmicos, reposo relativo. Si fiebre o dolor en pecho volver). Cuando el paciente "ha cambiado" con relación a la anterior visita (por ejemplo, se le ha diagnosticado un nuevo factor de riesgo o una enfermedad crónica), deberemos apuntarlo en la lista de problemas, o epicrisis abierta (resumen del paciente), que será básica para estructurar la siguiente visita.


Trucos y sugerencias

o Use abreviaturas comunes del tipo EPOC, CVA, GEA…
o Use expresiones para cobertura médico legal del tipo: exploración física cardiopulmonar normal, abdomen normal, etc.
o Puede evitar todo tipo de retórica, sea escueto. Desengáñese, nunca nos van a dar el premio Nobel de literatura.
o Evite totalmente expresiones que puedan dañar la imagen del paciente. Prefiera aprensivo a hipocondríaco, labilidad emocional a histeria, etc.
o Todo lo que escriba debería poderlo leer el paciente. Es conveniente escribir la historia como si esta perteneciera a nuestro ser más querido y fuera a leerla el colega que más admiramos.
o Además, debería ser del agrado de un juez que le inspeccionara el historial.


TOMA DE PRECAUCIONES Y PLAN DE SEGUIMIENTO

Además de "gestionar" el tiempo en la consulta actual podemos hacerlo con el de las siguientes consultas. Antes de que el paciente salga de la consulta, es importante que hagamos, una previsión del seguimiento de lo que puede ocurrir, pues no debemos dejar al azar el seguimiento del paciente.

En las consultas de patologías crónicas conviene marcar una pauta apoyándonos en los controles de enfermería y facilitando consultas presenciales o telefónicas entre estos períodos.

Alguien definió a la Atención Primaria como "el arte de trabajar con la incertidumbre". Trabajamos con hipótesis diagnósticas y de evolución que generalmente realizamos guiándonos por los síntomas y signos clínicos y tomamos decisiones en base a ello pensando en lo "más frecuente". Pero es difícil que en dichas decisiones estemos seguros al 100% de que lo que hacemos es lo más correcto. Para trabajar con la incertidumbre y minimizar en lo posible la posibilidad de equivocarnos podemos aplicar lo que Neighbour llama "red de seguridad": "si estoy en lo cierto con respecto al problema del paciente ..... ¿Qué ocurrirá?, y si estoy equivocado, ¿qué pasará? En ambos supuestos, ¿cómo tiene que actuar el paciente?". Todo esto debe ser dado en forma de indicaciones breves y concretas, como se ve en el siguiente ejemplo: "Maite esa tos parece que es por una infección de la garganta y la faringe, pero sin llegar a los bronquios y al pulmón. Suelen ser causadas por virus y generalmente no precisan tomar antibiótico. Si es así en 3 ó 4 días te bajará la fiebre y empezarás a mejorar. Entonces no hace falta que acudas de nuevo. Si no mejoras en ese tiempo o aparece dolor en el pecho o sensación de falta de aire tengo que verte lo antes posible, vale?".

En el plan de seguimiento y con el fin de gestionar nuestro tiempo podemos explorar actividades diferentes. Un ejemplo son las consultas telefónicas y las consultas por Internet.

Consultas telefónicas:

"Si usted nota algún tipo de molestias cuando empiece a tomar este antidepresivo, puede comentármelo llamando al teléfono… de las 13:00 a las 14:00 h. Si me llama antes, el administrativo apuntará su teléfono y le llamaré al acabar la consulta".

Consultas por Internet:

Cada vez existen más personas conectadas a Internet. Para mayor comodidad suya, recomendamos que proporcione un buzón destinado a este tipo de consultas y no el suyo particular. Advierta que sólo abre el buzón determinados días (los que usted asigne a tal fin).


ESTRATEGIAS PARA MINIMIZAR ERRORES

Además de la "red de seguridad", podemos disponer de una serie de recursos que nos pueden ayudar en caso de duda:

1. Ayudas en consulta: en consultas informatizadas, puede disponer en su ordenador de:

o Un vademécum actualizado.
o Un programa de interacciones.
o Un programa de cálculos médicos riesgo cardiovascular, IMC...)
o Un texto de consultas (por ejemplo, en CD-ROM).
o Los principales protocolos en algoritmo.

2. Advertencias automáticas: muchos equipos realizan auditorías sobre subpoblaciones de pacientes. Hay que aprovecharlas para situar advertencias ("flashes médicos") de las tareas que estos pacientes tienen pendientes. Los llamados "planes personalizados" dan una buena idea de estas tareas pendientes. Algunos programas también advierten de interacciones medicamentosas.

3. Consultas con otros colegas: algunos equipos (pocos) tienen la costumbre de realizar consultas por teléfono interior entre los diferentes profesionales que están visitando en aquel momento. A veces, raramente, incluso resulta posible realizar consultas a especialistas, cuyo valor añadido puede ser enorme, pues pueden solventar una demanda clínica que antes acababa directamente en derivación.

4. ¿Y cuándo no sabemos lo que le ocurre al paciente?: en tal caso hay que saber dudar. Es lo que llamamos cultivar nuestro punto de la perplejidad. Reconocemos lo que nos está pasando y tomamos medidas sobre las diferentes evoluciones posibles, como en el siguiente ejemplo: "Juan, no se exactamente la causa de las diarreas. Pueden ser causadas por varios motivos. De todas formas, estamos encima de ellas y vamos a seguir estudiándolas".


EVALUACIÓN OFF-LINE

Reflexionar sobre la gestión del tiempo en nuestras consultas y sobre las medidas que hemos ido implantando para mejorar es el paso que nos queda. Como bien sabemos, este proceso de evaluación debe ser continuo pero, sobre todo, debe realizarse cuando detectemos problemas de tiempo en nuestras consultas.

Proponemos dos tipos de evaluación:

1. Basada en indicadores:
Ya sea apoyándose en los tiempos medios de espera y por franjas horarias o en los indicadores que expresen la presión asistencial, siempre ponderada por la edad.

2. Basada en la observación de entrevistas: en este sentido, nos parece de interés el método de visualización global, basado en la filmación de entrevistas clínicas y su valoración por parte de un grupo de iguales. Nuestros compañeros probablemente, tengan dificultades parecidas en las consultas y algunos ya han puesto medidas para solucionarlas.

Probablemente, aprender con ellos será mucho más práctico y nos puede ayudar a hacer equipo.

 

 





 

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