Comunicación médico-paciente
Habilidades de comunicación para mejorar la gestión del tiempo en las consultas de Atención Primaria

PRIORIZAR. ESTABLEZCA PRIMERO LO PRIMERO

 

"Lo que importa más, nunca debe estar a merced de lo que importa menos". (Goethe).

Para planificar mi tiempo lo primero a considerar es cuáles son mis objetivos personales, cuáles son mis metas y con qué recursos cuento.

Una vez fijado lo que quiero conseguir me puedo plantear qué es para mi lo importante (aquello que se acerca a mis objetivos) y lo urgente (lo que no se puede hacer en otro momento).


LO URGENTE
Y LO IMPORTANTE

Los dos factores primordiales que nos hacen "elegir" la manera de emplear nuestro tiempo: lo urgente y lo importante (Figura 4). Ante lo urgente generalmente reaccionamos, sin embargo ante lo importante requerimos voluntad y proactividad.

La adicción a lo urgente es tan peligrosa como cualquier otra adicción:

Algunas personas se acostumbran tanto al flujo de adrenalina, que dependen de ella para sentirse con entusiasmo y energía.

- Se convierte en el punto primordial de concentración y absorbe la atención.
- Erradica las sensaciones negativas de forma temporal.
- Agrava los problemas y sentimientos que intenta remediar.
- Empeora el funcionamiento y ocasiona la pérdida de relaciones.
Si lo urgente es el factor dominante, lo importante pierde valor. Prestarle atención a lo importante es el gran reto de la gestión del tiempo.

¿Qué puede hacer usted, que no esté haciendo ahora y que, si lo hiciera regularmente, representaría una tremenda diferencia positiva en su vida personal? ¿Hay algo que podría mejorar la gestión de su tiempo? Muchas personas al hacer esta pregunta responden que lo que les gustaría mejorar sería sus relaciones personales y profesionales. En general, tenemos tendencia a priorizar las acciones y las actividades sobre las personas.

En la tabla de administración del tiempo (Tabla 1), podemos ver el esquema de administración del tiempo en torno a dos criterios, urgente e importante. Urgente, significa ahora. Por ejemplo: ante una llamada de teléfono, la mayoría de personas no soportan ni siquiera la idea de dejar que suene.

El cuadrante I incluye los problemas, las cosas que no pueden esperar. Hay personas que pasan más del 90 por ciento ahí. Pero este cuadrante es peligroso, porque agota. Cuanto más tiempo le dedicamos, más difícil es salir de él. El refugio para "recuperarse" es pasar el poco tiempo restante en el cuadrante IV. De esta forma, queda poco tiempo para las actividades de los cuadrantes II y III.

Otras personas se mueven principalmente en el III (urgente, no importante), pensando que están en el I. Continuamente reaccionan ante las cosas urgentes, suponiendo que son importantes; muchas de ellas son prioridades y expectativas de los otros. Se concentran en los plazos cortos y a la larga se sienten impotentes y sin control; sus relaciones son frágiles.

El cuadrante II es el eje central de la administración personal efectiva (no urgente, pero sí importante). Aquí se encuadra la formación, la preparación permanente (lectura, estudio, reflexiones) y construir relaciones sólidas. Las personas efectivas tienen crisis y emergencias del cuadrante I e intentan situarse en el II.

Las personas que se distribuyen entre el III y el IV básicamente, son irresponsables, dependen de los demás y no suelen tener empleos estables.

A partir de ahora, cuando realice una actividad, haga el ejercicio de encuadrarla en esta matriz: cuánto es de urgente, cuánto de importante. Le ayudará a priorizar.





 

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