COMUNICACIÓN
MÉDICO PACIENTE:
Mejora de la capacidad empática
Concepciones
erróneas más frecuentes
Empatía
es lo mismo que simpatía
Al contrario:
empatía es distinto de simpatía. Cuando era residente, un día
oí decir a F. Borrell: "Con el tiempo, el médico no necesita
ser tan simpático". Tras años de reflexionar sobre aquella
idea y experimentarla personalmente, creo que entiendo lo que quiso decir. Para
ganar la adhesión de un paciente tenemos varias herramientas: la competencia
clínica, la empatía y también la simpatía. De estas,
las que realmente valora el paciente son: el acierto diagnóstico y terapéutico,
y la cercanía personal. Si además el médico es simpático,
¡fantástico!
La simpatía puede tener un precio que
no podemos pagar: el consumo de tiempo y la superficialidad de la entrevista.
Hay que dosificar la simpatía si queremos llegar sin grandes retrasos al
final de la jornada de trabajo y si queremos trabajar en un clima que nos permita
concentrarnos y pensar.
Veamos un ejemplo de empatía con poca simpatía:
"La
Dra. López es una persona de pocas palabras, es seria. En diez años
que acudo a su consulta creo que no la he visto nunca reir. Sin embargo, siempre
me escucha sin prisas, me pregunta si necesito algo más antes de marchar
(eso me ayuda a que no se me olvide nada) y además, cuando hay algún
enfermo en la família siempre se acuerda de preguntar. No me cambiaría
de médico por nada".
Y ahora un ejemplo de simpatía
y poca empatía:
"El Dr. Rodríguez es muy majo. Cuando
llego a su consulta se levanta, me da la mano y charlamos de muchas cosas, de
futbol, de política. Me da todos los medicamentos que le pido, sin regatear
nada. La verdad es que te anima, siempre te dice: "ya verás como no
será nada". "Pero a veces con tanta broma no te deja ni hablar
ni explicar realmente lo que te pasa. Por algunos comentarios que he oído
de otras personas, creo que no sabe demasiado".
Empatía
es lo mismo que estar
de acuerdo
Al contrario: empatia no significa
estar de acuerdo. Puedo entender una situación sin participar de ella:
"Entiendo
que esté enfadado (entiendo sentimientos y emociones), pero bajo mi criterio
no debería enfadarse por eso (no comparto opiniones)".
Empatía
es usar ciertas técnicas para conseguir gustar
a los otros, o fingir
interés por sus intereses
Al contrario: es sintonizar emocionalmente
con nuestros pacientes en una actitud profesional que me permite mantener la distancia
terapéutica necesaria para razonar el no.
Ser
empático consume mucho tiempo
Ejemplo: empatizar ante unos
síntomas de catarro: "Le veo molesto".
La empatía,
al contrario, ahorra tiempo y mejora nuestro rendimiento profesional. La empatía
es eficiente desde el punto de vista del gasto monetario y del gasto en tiempo.
Consume energía del profesional que es autogenerada por el feed-back con
el paciente (partiendo de la base de que existe ilusión por el propio trabajo).
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