Aportaciones
en enfermedades infecciosas (I)
Infecciones urinarias
PUNTOS
CLAVE
1. En la mayoría de ocasiones, para realizar
el diagnóstico de infección urinaria en la mujer, no es necesaria
la realización de un urocultivo (B). Sí es aconsejable utilizar
la tira reactiva en orina.
2. El tratamiento de elección de una
mujer con cistitis simple es una pauta antibiótica corta (3-5 días).
3.
Aquellas pacientes que tienen menos de tres cistitis en un año o menos
de dos en los últimos seis meses, las trataremos como una cistitis simple.
En los casos en que la frecuencia sea mayor, deberemos plantearnos la posibilidad
de realizar una profilaxis (B-IIa).
4. En las pacientes con reinfecciones,
tan solo estará indicado el estudio de la vía urinaria en el caso
de que éstas sean frecuentes (más de tres en un año) y se
acompañen de antecedentes de infección urinaria en la infancia,
alteración de la función renal, hematúria persistente o sospecha
de obstrucción urinaria.
5. En la última guía de la
IDSA, se recomienda tratar la bacteriuria asintomática en los siguientes
casos:
- Gestantes: se ha de hacer urocultivo protocolizado y tratamiento
(A-I).
- Pacientes en los que se ha de realizar una resección prostática:
urocultivo protocolizado y tratamiento (A-I).
- Previo a una manipulación
urológica mayor (no se considera el sondaje vesical): estudio y tratamiento
(A-III).
- En mujeres asintomáticas con bacteriuria asociada a sondaje
vesical en las que persiste la bacteriuria 48 horas después de retirada
la sonda, se debe considerar el tratamiento (B-I).
- No se recomienda el tratamiento
en los siguientes casos: mujeres premenopáusicas no embarazadas (A-I),
mujeres diabéticas (A-I), ancianos que viven en la comunidad (A-II), ancianos
institucionalizados (A-I), personas con daño neurológico medular
(A-II), ni pacientes son sondaje vesical (A-I).
- No se recomienda el estudio
y tratamiento en pacientes con transplante renal (C-III).
6. La causa más
frecuente de infección urinaria recurrente en el hombre es la prostatitis
crónica bacteriana.
7. Ante un hombre con disuria y fiebre se debe
realizar el diagnóstico diferencial entre prostatitis aguda, pielonefritis
aguda y orquiepididimitis aguda.
8. Los pacientes con sonda urinaria permanente,
al mes, prácticamente el 100 por ciento presentan bacteriuria.
9.
La única medida que se ha mostrado eficaz para evitar la infección
urinaria ligada a la sonda son las medidas higiénicas en el momento de
su colocación.
10. La mayoría de pielonefritis agudas en
la mujer pueden ser tratadas en Atención Primaria.
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