Aportaciones
en enfermedades infecciosas (I)
Infecciones urinarias
BIBLIOGRAFÍA
COMENTADA.
A. ARTÍCULOS
ESENCIALES.
1.Lindsay EN, Bradley S, Colgan R, Rice JC, Schaeffer A, Hooton
TM. Infectious Diseases Society of America Guidelines for the Diagnosis and Treatment
of Asymptomatic bacteriúria in Adults. Cl Inf Dis 2005;40:643-54.
La
guía para el diagnóstico y tratamiento de la bacteriúria
asintomática, publicada por la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas
este año, es fruto de una revisión exhaustiva de la evidencia científica
encontrada hasta el momento. Insiste en la idea de que pocas veces es necesario
tratar la bacteriúria asintomática. Para establecer el diagnóstico
de esta entidad se sigue manteniendo la conveniencia de dos urocultivos consecutivos
con más de 105 UFC/ml. en el caso de las mujeres, pero en los hombres y
en pacientes (hombres y mujeres) portadores de sonda vesical solo es necesario
un urocultivo con esas características.
La existencia de piúria
añadida a la bacteriúria no es indicativo de tratamiento.
Se
insiste en la necesidad de tratar la bacteriúria asintomática en
la paciente embarazada, dado el mayor riesgo de complicaciones materno-fetales.
Igualmente es conveniente su tratamiento en los pacientes que van a ser sometidos
a una resección transuretral de próstata o previo a una manipulación
urológica que vaya a lesionar la mucosa de la vía urinaria.
Se
señalan algunas situaciones en las que el clínico muchas veces realiza
un tratamiento antibiótico sin estar indicado: mujeres premenopáusicas
no embarazadas, mujeres diabéticas, personas ancianas que viven en la comunidad
o que están institucionalizadas, pacientes con daño medular o aquellos
que son portadores de sonda vesical, pacientes con trasplantes de riñón
o de otros órganos.
2. Harding GK. Zhanel GG. Nicolle LE. Cheang M.
Manitoba Diabetes Urinary Tract Infection Study Group. Antimicrobial treatment
in diabetic women with asymptomatic bacteriúria. N Engl J Med 2002;347:1576-83.
El objetivo del estudio fue evaluar si aporta ventajas el tratamiento antibiótico
de la bacteriúria asintomática en la mujer diabética.
Se
trata de un estudio prospectivo, randomizado, con seguimiento durante 36 meses,
de mujeres diabéticas con bacteriúria asintomática, comparando
el tratamiento antibiótico frente a placebo. Las primeras 6 semanas se
realizó doble ciego, con grupo control placebo. Se realizó en consultas
endocrinológicas ambulatorias de dos hospitales docentes de tercer nivel
y endocrinólogos extrahospitalarios, de Canadá.
Se incluyeron
105 pacientes diabéticas (> 16 años), con bacteriúria
asintomática (=dos urocultivos consecutivos con = 105 UFC/ml., en ausencia
de síntomas). Se excluyeron las que tenían una creatinina sérica
> 2,25 mg /dl o las que no se pudo hacer un seguimiento correcto.
Se randomizaron
50 pacientes en el grupo placebo y 55 en el de tratamiento antibiótico
(trimetoprim-sulfametoxazol 160/800 mg/12h. durante 14 días). Al comienzo
del estudio se utilizó también una pauta de 3 días, pero
se abandonó por las frecuentes recaídas aparecidas. En las alérgicas
al cotrimoxazol se utilizó ciprofloxacino 250mg./12 horas. Se compararon
la respuesta clínica y microbiológica en los días 3 y 14
de tratamiento, a las 2 semanas de finalizarlo y posteriormente cada mes hasta
los 3 años.
Se midieron las infecciones urinarias ocurridas, los días
de tratamiento antibiótico, los episodios de infección urinaria
sintomática, las hospitalizaciones y los efectos adversos.
A las 4 semanas
de tratamiento, habían curado el 86% del grupo tratado con antibiótico
vs. el 20% del grupo placebo (p<0,001). A largo plazo, no hubo diferencias
significativas entre los dos grupos, ni en el número total de episodios
sintomáticos de infección urinaria /1000 días de seguimiento
(1,10+0.17 vs. 0,93+0,14, p=0,42; riesgo relativo=1,19, IC del 95%= 0,28-1,81),
ni en las cistitis (0,83+0,14 vs. 0,80+0,13, p=0,89; riesgo relativo=1,03, IC
95%= 0,65-1,65), ni en las pielonefritis (0,28+0,08 vs. 0,13+0,05, p=0,13; riesgo
relativo=2,13, IC 95%=0,81-5,62), ni en el número de hospitalizaciones/
1000 días de seguimiento (0,10+0,36 vs. 0,06+0,22, p=0,36).
Los días
de tratamiento antibiótico/1000 días de seguimiento, fueron más
en el grupo en tratamiento quimioterápico (158,2+1,7 vs. 33,7+0,91, p<0,001).
Los autores concluyen que el tratamiento antibiótico de la bacteriúria
asintomática, en mujeres diabéticas, no comporta ningún beneficio
en su evolución.
3.McIsaac WJ, Low DE, Biringer A, Pimlott N, Evans
M, Glazier R. The impact of Empirical Management of acute cystitis on Unnecessary
Antibiotic Use. Arch Intern Med 2002;162:600-605.
Es un estudio de cohortes
en el que participaron 231 mujeres.
El 17% de pacientes consultaron al primer
día, 1/3 al segundo y 1/3 al 5º día.
Un 80% de les mujeres
pensaban que sufrían una infección urinaria y un 92% de médicos
realizaron el diagnóstico. En el 80% de casos se empezó un tratamiento
empírico.
Los síntomas más frecuentes fueron el aumento
de frecuencia miccional (85%), la disúria (78%) y la urgencia (71%).
La
prevalencia de infección urinaria, entendida como presencia de urocultivo
con bacteriúria significativa fue del 53.3%.
Los factores que se asociaron
de una manera más significativa al urocultivo positivo fueron la presencia
de nitritos en orina (OR 5,49), la existencia de disúria (OR 3,97), la
presencia de síntomas de 1 día de evolución (OR 2,83), y
el que la tira reactiva en orina detectara leucocitúria (OR 2,38).
Cuando
no se daban ninguna de las anteriores situaciones, la razón de probabilidad
de ser una infección urinaria era de 0,16, cuando había una de las
condiciones de 0,34, si eran 2 1,47, si eran tres 4,59 y en los casos que se daban
las cuatro a la vez todos los urocultivos fueron positivos.
Utilizando para
el diagnóstico de infección urinaria solamente la clínica
se realizaban un 40% de tratamientos innecesarios. Si además de la clínica,
el diagnóstico se confirmaba con la tira reactiva, los tratamientos innecesarios
disminuían al 26%. Así pues, los autores aconsejan la utilización
de la tira reactiva en orina para asegurar más el diagnóstico de
infección urinaria y así evitar tratamientos innecesarios.
4.
Darren B Russell, Norman J Roth. Urinary tract infections in men in a primary
care population. Australian Family Physician. February 2001;30:177-179
Se trata
de un estudio retrospectivo, realizado en un área urbana de Melbourne,
en el que se recogieron, durante el período de 1995 a 1999, datos de sujetos
varones con sintomatología sugestiva de ITU, desde la Atención Primaria,
con el objetivo de estudiar los síntomas de presentación, el agente
etiológico principal de la ITU y el tratamiento más frecuentemente
utilizado por el médico general. Se excluyeron pacientes con anomalías
conocidas de la vía genito-urinaria, pacientes con ITU complicada que requirió
ingreso posterior, detección de N. Gonorrhoeae en el cultivo e instrumentalización
previa de la vía urinaria.
Los síntomas más frecuentes
fueron disuria, polaquiuria, fiebre y hematuria. El organismo aislado más
frecuentemente en los urocultivos fue E. Coli, seguido de otros coliformes. La
edad media fue de 43 años. Un alto porcentaje eran homosexuales. Cerca
del 33% presentaban el HIV. El tratamiento más prescrito fue trimetroprim,
seguido de amoxicilina-ácido clavulánico y norfloxacino.
Estiman
que la incidencia de ITU en varones es baja. La mayor parte, visitados desde el
ámbito de la Atención Primaria. La aparición de la ITU está
muy relacionada con la actividad sexual y los síntomas iniciales son muy
parecidos a los de la ITU en la mujer.
No queda claro cuando se debe iniciar
un estudio de la vía urinaria por el alto porcentaje de curaciones y la
baja relación coste-beneficio.
B. ARTÍCULLOS RESUMIDOS.
1.
Pontari M. Chronic Prostatitis/chronic pelvic pain Syndrom in elderly men. Drugs
Aging 2003;20(15):1111-1125.
En este artículo se compara la antigua
clasificación de las prostatitis, con la que se utiliza actualmente desde
el consenso de expertos de 1995. Se hace una descripción extensa sobre
los criterios diagnósticos ( clínicos y bacteriológicos)
de los distintos subtipos de prostatitis: 1-Prostatitis bacteriana aguda.
2-Prostatitis bacteriana crónica. 3- Prostatitis crónica abacteriana
o síndrome de dolor crónico pélvico: a-inflamatoria b-no
inflamatoria. En la nueva clasificación se utilizan los leucocitos del
semen y de la orina post-masaje prostático ( y no sólo de la secreción
prostática), esto hace que aumenten los casos inflamatorios respecto a
la antigua clasificación. 4-Prostatitis crónica asintomática.
Se hace incapié en el estudio del síndrome de dolor crónico
pélvico, entidad de interés creciente. Una de las novedades es la
edad de los afectados, antes se pensaba que éstos eran hombres de edad
media, y ahora se sabe que la enfermedad puede aparecer a cualquier edad. La etiología
es desconocida, aunque las causas posibles pueden ser de naturaleza infecciosa,
autoimmune, neurológica y psiquiátrica. El tratamiento es empírico,
ya que faltan estudios controlados que lo avalen. Se puede realizar con fluorquinolonas
durante 4 semanas, bloqueadores alfa-adrenérgicos, antiinflamatorios, finasteride,
antidepresivos o cirugía.
2. Trautner B., Darouiche R. Role of biofilm
in catheter-asociated urinary tract infection. Am J Infect Control 2004;32:177-83.
La
existencia del biofilm explica la patogenia de la mayoria de las infecciones urinarias
en los sondados. El biofilm consiste en una película que recubre la parte
interna y externa del catéter y que está formada por gérmenes
que se adhieren entre sí, más una matriz compuesta por substancias
extracelulares del huésped y de secreciones bacterianas. Esto conduce de
forma inevitable a la aparición de infecciones producidas por gérmenes
altamente resistentes. La bacteriuria es prácticamente imposible de evitar
y si es asintomática no se recomienda su tratamiento. Si existe clínica
es mejor cambiar la sonda y con ella las características del biofilm que
es caldo de cultivo para nuevas reinfecciones. No hay estrategias efectivas de
cara a evitar la bacteriuria en los sondajes crónicos.
3. Kahlmeter
G. An international survey of the antimicrobial susceptibility of pathogens from
uncomplicated urinary tract infections: the ECOSENS Project. J Antimicrob Chem
2003;51:69-76.
Se trata de un estudio internacional para evaluar la prevalencia
y sensibilidad de los patógenos que ocasionan infección urinaria
no complicada adquiridas en la comunidad.
Se estudian 4.734 dones menores de
65 años con síntomas de infección urinaria de 252 centros
y 17 países.
Se aislaron uropatógenos en 3.278 cultivos (69,2%).
Globalmente las resistencias a amoxicilina-clavulánico, nitrofurantoina,
fosfomicina, gentamicina y ciprofloxacino, estuvieron por debajo del 3%.
Pero
las diferencias entre países fueron muy importantes. Sobre todo destacan
las resistencias a ciprofloxacino, que tenía una media de 2,3, mientras
que en España era del 14,7, la más alta de todos los países
estudiados. Los autores aconsejan disminuir el consumo de fluorquinolonas, para
intentar mejorar la situación.
4. Naber KG, Bergman B, Bishop MC, Bjerklund-Johansen
TE, Botto H, Lobel B, et al. EAU Guidelines for the Management of Urinary and
Male Genital Tract Infections. Eur Urol 2001;40:576-588.
Última guía
de la Asociación Europea de Urología, donde se revisa, de forma
concisa, las infecciones urinarias en la mujer, en el hombre y en el niño.
Fija las bases de consenso para el tratamiento de estas patología.
5.
Albert X, Huertas I, Pereiro II, Sanfelix J, Gosalbes V, Perrota C. Antibiotics
for preventing recurrent urinary tract infection in non-pregnant women. Cochrane
Database Syst Rev.2004;(3):CD001209.
El objetivo de la revisión fue
evaluar la eficacia de la profilaxis antibiótica para prevenir las infecciones
urinarias recurrentes en mujeres no embarazadas. Se analizaron 19 estudios en
los que participaron 1120 mujeres. La conclusión es que la profilaxis antibiótica
durante 6-12 meses reduce las cistitis recurrentes durante el tiempo que se realiza,
comparada con placebo. Aparecieron más efectos secundarios en el grupo
que recibió profilaxis antibiótica (vaginitis y estomatitis candidiásica
y efectos gastrointestinales, sobre todo).
Dos estudios no mostraron diferencias
en la aparición de recurrencias, después de la profilaxis. Un estudio
no mostró diferencias entre la profilaxis poscoital y la diaria, por lo
cual se aconseja ésta, cuando haya una relación clara con el coito.
BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA.
-Harding
GK. Zhanel GG. Nicolle LE. Cheang M. Manitoba Diabetes Urinary Tract Infection
Study Group. Antimicrobial treatment in diabetic women with asymptomatic bacteriúria.
N Engl J Med 2002;347:1576-83.
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