Enfermedades
nefro-urológicas:
Insuficiencia renal crónica. ¿Qué
se puede hacer desde la Atención Primaria
CRITERIOS
DIAGNÓSTICOS
Y ESTADIOS EVOLUTIVOS
La
IRC es una enfermedad progresiva, con unos estadios en los que se van incrementando
las manifestaciones clínicas. La progresión sigue un patrón
constante, que depende de la etiología y del paciente, con aceleraciones
y enlentecimientos (Tabla
1).
Los siguientes parámetros no ayudan para valorar la evaluación
del paciente:
Pruebas de la función
renal
o Urea plasmática: es un metabolito de
las proteínas que constituye el 50 por ciento del soluto de la orina; sus
valores normales son de 5-20 mg/dl (nitrógeno ureico en sangre BUN). No
es un parámetro idóneo de medida del flujo glomerula, ya que está
influido por numerosos factores. La elevación aislada de urea con creatinina
normal, indica causa no renal de la uremia (insuficiencia prerrenal).
o
Creatinina y aclaramiento de creatinina: es un producto del metabolismo muscular;
sus niveles normales son menores de 1,2 mg/dl. Se precisa una reducción
del 20-30 por ciento del filtrado glomerula para que se traduzca en aumento de
creatinina.El aclaramiento de creatinina (Ccr) es el mejor detector precoz, tanto
de fallo renal progresivo lento , como de alteración glomerular en una
persona sana, siempre que esté bien recogida la orina.
o En los
pacientes diabéticos la detección precoz de la nefropatía
diabética se centrará en la cuantificación de la EUA (Excreción
Urinaria de Albúmina); la ventaja de la determinación del índice
albúmina/creatinina es su fácil realización en una muestra
de orina y que sus resultados son prácticamente superponibles a los obtenidos
en orina minutada, que es el patrón oro en la determinación de la
EUA. La microalbuminuria se considerará patológica, cuando 2 de
3 determinaciones consecutivas realizadas en un periodo de tras a seis meses sean
positivas. La EUA se considerará elevada si es mayor o igual a 30 mg/24
horas o 20 ug/min en orina minutada ó 30mg/g de creatinina en una muestra
de orina aislada (Tabla 2).
Exploraciones
Complementarias
o Laboratorio:
La anemia es
normocroma y normocítica, y aumenta conforme asciende la creatinina, provocando
cansancio, disnea e intolerancia al ejercicio. También aparecen una prolongación
del tiempo de hemorragia, un aumento de los triglicéridos y LDL, y una
intolerancia a la glucosa. Aumentan la creatinina, la urea y el ácido úrico,
según progresa el deterioro renal;
el potasio y el sodio, hasta
fases muy avanzadas no se alteran, no así el calcio, el fósforo
y el magnesio. La retención de hidrógeno provoca la acidosis metabólica.
o
Técnicas de imagen:
Las indicaciones de la ecografía para
el médico de familia aparecen en la Tabla
3.
La radiografía simple de abdomen visualiza el tamaño
renal, las calcificaciones y alteraciones groseras del contorno.
La utilidad
de la urografía intravenosa se basa en la evaluación del tamaño,
forma de los riñones y vía excretora. Nos da una idea de la función
renal, aunque con riesgo por el contraste.
La tomografía axial
computerizada visualiza imágenes retroperitoneales, así como tumores
renales y quistes.
La angioresonancia nuclear magnética es de gran
resolución para la evaluación de alteraciones vasculares. La arteriografía
renal selectiva sirve tanto para el estudio de la estenosis de la arteria renal
como tratamiento sobre el árbol vascular (stent, dilataciones).
o
La biopsia renal solo está justificada cuando se estime que el diagnóstico
puede influir en el tratamiento a realizar. Sospecha de enfermedades con buena
justificación para biopsia: nefritis, lupus sistémico, hipertensión
arterial, mieloma y glomerulonefritis progresivas.
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