Enfermedades
nefro-urológicas:
¿Podemos mejorar el manejo de la incontinencia urinaria?
Pautas de actuación
DESCRIPCIÓN
Y TIPOS DE LA IU
Debido a que la definición
de IU propuesta por la ICS es demasiado amplia y puede incluir potencialmente
cualquier paciente que haya tenido un único episodio de IU a lo largo de
su vida, la ICS especifica que, en cada caso, el diagnóstico de IU deberá
ser completado con la descripción de una serie de circunstancias relevantes,
concretamente:
tipo y frecuencia de presentación,
severidad de la misma, factores precipitantes, impacto de los síntomas
sobre la calidad de vida, medidas utilizadas por el paciente para la contención
de la orina y el deseo por parte del mismo de buscar ayuda médica o la
ausencia de éste.
Los diferentes tipos de IU pueden clasificarse
según distintos parámetros, fundamentalmente tiempo de evolución
y clínica de presentación.
Tipos
de IU según tiempo de evolución
IU
aguda o transitoria
Es la que tiene un inicio brusco
y una evolución corta. Incluye los casos de duración inferior a
4 semanas, así como aquellas situaciones en los que la IU se considera
un problema funcional, es decir, cuando no existe ningún trastorno orgánico
que condicione una lesión estructural del aparato génito-urinario
o de sostén del mismo. La IU funcional es frecuente en ancianos con limitaciones
físicas en el acceso al servicio, por dificultad en la visión, deambulación,
o por dificultad al desabrocharse la ropa por insuficiente manejo de las extremidades
superiores.
La prevalencia de la IU transitoria es muy importante, pudiendo
estar presente hasta en un 50 por ciento de los pacientes hospitalizados y en
un 33 por ciento en la comunidad. Se debe fundamentalmente a ocho causas, que
se recuerdan mediante la palabra inglesa diappers (pañales) o drip (gotear),
y es obligado descartarlas, por ser fácilmente tratables, ante el comienzo
de un cuadro de IU o una reagudización de la misma, sobre todo en ancianos
debilitados (donde son más frecuentes). Clínicamente se pueden presentar
como cualquier forma de IU y es reversible hasta en un 75 por ciento de los casos
actuando sobre la causa subyacente (Tablas
2 y 3).
IU permanente
o establecida
Es
la que tiene un tiempo de duración superior a 4 semanas.
caso
clínico
Mujer de 52 años que consulta
porque en el último año no aguanta mucho tiempo sin orinar. Es ama
de casa y, en ocasiones, cuando abre el grifo o al contacto con el agua, siente
deseo repentino e irresistible de orinar sin demora y, a veces, se le escapa la
orina antes de llegar al baño. Además, tiene la necesidad de levantarse
dos o tres veces por la noche para orinar. Refiere que estos síntomas limitan
su actividad diaria porque también le ocurre fuera de casa, causándole
depresión y enfado y obligándole a utilizar compresas.
En
primer lugar nos preguntamos, ¿de qué tipo de IU se trata?
Tipos
de IU según la presentación clínica
IU
de esfuerzo (IUE)
Queja de pérdida involuntaria
de orina con el esfuerzo, ejercicio, tos o estornudo. Se puede producir por uno
de los dos factores que mencionamos a continuación o por una combinación
de ambos. El primero, causa más frecuente de IUE, es la debilidad de las
estructuras que conforman el suelo de la pelvis y que sostienen la uretra, lo
que condiciona una hipermovilidad uretral. La segunda es la disfunción
intrínseca del esfínter, producida por la debilidad del músculo
del esfínter uretral, lo que determina una insuficiente coaptación
de las paredes de la uretra. Ocurre frecuentemente como consecuencia de un traumatismo
quirúrgico y supone un 16-20 por ciento de las IUE.
La etiología
de la IUE es multifactorial, destacando:
o Tos crónica, rinitis
alérgica (estornudos).
o Obesidad y estreñimiento: suponen una
agresión por sobrecarga de la masa muscular del periné y pueden
originar hipotonía del suelo pélvico. También resultan perjudiciales
los cambios bruscos de peso, tanto aumento como disminución, pues debilitan
los tejidos colágenos pélvicos limitando la capacidad de recuperación.
Respecto al estreñimiento, no es tan importante el ritmo como la mecánica
de evacuación. El empuje en apnea produce una hiperelongación del
nervio pudendo que al superar el umbral máximo de elongación en
un 20 por ciento sufre microtraumatismos que provocan una neuropatía, con
el consiguiente riesgo de IU e incontinencia anal.
o Cirugía pélvica
(histerectomía, intervenciones del recto).
o Causas gineco-obstétricas:
En la actualidad existe consenso acerca de que el embarazo, el parto vaginal y
la multiparidad desempeñan un papel negativo sobre el suelo pélvico
y que el daño obstétrico (episiotomías, partos complicados
que requieren gran manipulación e instrumentales) puede conducir a IUE.
La duración del período expulsivo del parto también presenta
relación con el desarrollo de IUE. En este sentido recientemente se han
dado a conocer datos que refuerzan el papel protector de la cesárea en
relación a la aparición de la IUE, siempre y cuando se realice de
manera electiva, puesto que el trabajo de parto por sí mismo sin que finalmente
se produzca un parto vaginal parece producir el mismo daño sobre el suelo
pélvico que el parto vaginal.
o Práctica de deportes que conlleven
saltos, carreras rápidas sobre todo en deportistas de élite.
o
Ateraciones de la estática vertebral adquiridas o congénitas: la
hiperlordosis o desviaciones producidas por malposiciones habituales contribuyen
a modificar el eje de la columna y con ello la disposición de los órganos
internos.
o Causas genéticas: casi un 2 por ciento de las mujeres tienen
una debilidad congénita en la musculatura del suelo pélvico.
No
existen pruebas suficientes para afirmar que la menopausia sea causa de IU. Es
más probable que el deterioro en estas edades esté en relación
con la disminución del tono muscular que con el déficit estrogénico
presente en esta etapa de la vida. Esta afirmación se vería reforzada
por el hecho de que los estrógenos no mejoran significativamente la IU
de forma objetiva.
IU de urgencia (IUU)
Queja
de pérdida involuntaria de orina acompañada por, o inmediatamente
precedida por, urgencia. La urgencia es el deseo repentino y apremiante de orinar,
que puede ser difícil de diferir. La IUU es, sin duda, el síntoma
más molesto y perturbador de la vejiga hiperactiva (VHA). El concepto de
VHA es clínico. La ICS ha definido la VHA como un síndrome asociado
al síntoma urinario de la urgencia, generalmente con frecuencia y nicturia,
con o sin IUU. Se llama también síndrome de urgencia o síndrome
de urgencia-frecuencia, y el término exige utilizarse sólo cuando
se ha descartado infección del tracto urinario u otra patología
obvia.
La urgencia y la frecuencia miccional aumentada aparecen a menudo
asociadas, ya que con la finalidad de no llegar a percibir la sensación
de urgencia, la persona acorta voluntariamente los intervalos entre micciones.
Aunque a efectos prácticos, se suele considerar frecuencia más de
ocho micciones/día, es difícil dar una cifra a partir de la cual
se considera anormal una frecuencia miccional, ya que depende del volumen de ingesta
líquida y del tipo de alimentación.
La ICS, acepta que un
individuo tiene una frecuencia miccional aumentada cuando considera que se ha
producido un cambio en su hábito miccional y orina más de lo que
era habitual. Durante las horas de sueño, se considera anormal que el deseo
de orinar despierte a una persona una o más veces, excluyendo a las personas
que por insomnio se levantan varias veces y van a orinar sin necesidad. La IU,
sin embargo, es el síntoma de aparición más tardío
de la VHA, y se presenta sólo en aproximadamente un 36 por ciento de los
pacientes. La frecuencia es el síntoma más común (85 por
ciento), seguido de la urgencia (54 por ciento).
Los resultados de dos
importantes estudios epidemiológicos, realizados uno en Europa y otro en
Estados Unidos, revelan una prevalencia en la población general mayor de
40 años del 16 por ciento del síndrome de VHA con y sin IU, similar
en hombres y mujeres. La VHA sin IUU fue más frecuente en hombres que en
mujeres, no confirmando por tanto la idea mantenida hasta el momento de que las
mujeres tienen más problemas vesicales de urgencia, aunque la prevalencia
de IUU es mucho más frecuente en la mujer (9,3 por ciento) que en el hombre
(2,6 por ciento). Así mismo se confirmó que la incidencia de esta
disfunción aumenta con la edad.
La base fisiopatológica
de la VHA consiste en contracciones involuntarias del músculo detrusor
vesical en la fase de llenado de la vejiga. En condiciones normales, el detrusor
sólo se contrae cuando voluntariamente decidimos orinar, por lo que a este
trastorno urodinámico se le denomina vejiga inestable o inestabilidad del
detrusor, y más recientemente hiperactividad del detrusor.
Su origen
puede ser:
o VHA idiopatica: La patogenia del síndrome de vejiga
hiperactiva idiopática, es actualmente objeto de investigación.
Hay teorías que proponen un origen neurógeno y otras que apuntan
a un trastorno miógenico. Probablemente su causa sea multifactorial. A
diferencia de lo que ocurre en la mujer, en el varón la VHA suele formar
parte de otros cuadros, en especial de la hipertofia benigna de próstata
sintomática.
o VHA neurógena: En el años 2002, la ICS
cambió la denominación de vejiga hiperrefléxica (vejiga hiperactiva
producida por una lesión neurológica) por la de hiperactividad neurogénica
del detrusor. Cuanto más exhaustivas sean las exploraciones neurológicas
llevadas a cabo, mayor será la proporción de VHA neurógena
frente a VHA idiopática.
o VHA secundaria a obstrucción: En
la mayoría de los casos es secundaria a hipertrofia prostática benigna
en los varones, y puede desaparecer si se resuelve la obstrucción. En las
mujeres es más rara, se produce generalmente por compresión secundaria
a tumor o prolapso genital, y en ambos sexos puede ocurrir como consecuencia de
estenosis uretral secundaria a intervención quirúrgica.
o VHA
secundaria a fármacos y otras sustancias: acción de diuréticos,
sedantes, hipnóticos, alcohol, cafeína, etc.
o VHA no secundaria
a hiperactividad del detrusor: Es la llamada VHA sensitiva. Se produce por patologías
inflamatorias o irritativas vesicales (infección urinaria, carcinoma urotelial
in situ, litiasis, cistitis intersticial o inducida por radioterapia o quimioterapia)
o patología de vecindad, tanto ginecológica como digestiva (diverticulitis,
enfermedad de Crohn, carcinoma de recto, hemorroides). Esta condición es
de causa imprecisa. El paciente refiere la existencia de urgencia miccional, pero
no es posible evidenciar urodinámicamente las contracciones involuntarias
del músculo detrusor.
o VHA secundaria a cirugía de IUE
Incontinencia
urinaria mixta (IUM)
Queja de pérdida involuntaria
asociada con urgencia y también con esfuerzo excesivo, ejercicio, estornudo
o tos.
IU por rebosamiento (IUR)
Es
la pérdida involuntaria de orina producida cuando el volumen de orina en
la vejiga supera la capacidad de la misma. Puede producirse por obstrucción
(lo más frecuente), por hipo o arreflexia del detrusor en el seno de una
vejiga neurógena o por la ingestión de fármacos (Tabla
3).
En la evolución de este cuadro clínico, frecuentemente
aparecen episodios de retención urinaria o importante residuo postmiccional.
No es excepcional que la pérdida se intensifique con los cambios posturales
o con aumentos bruscos de la presión abdominal simulando una IUE, con la
que es importante establecer el diagnóstico diferencial. En los casos en
los que está indicada la cirugía, puede ser necesaria la utilización
de sonda urinaria permanente hasta que ésta tenga lugar.
Caso
clínico
Nuestra paciente presenta una VHA con
IUU. Puesto que su clínica se ha mantenido durante un período aproximado
de 12 meses, se trata de una IUU establecida, no transitoria. Como veremos, no
es el tipo de IU más frecuente a su edad. En el curso de su anamnesis trataremos
de ver de cuál es el origen de su VHA.
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