Actualización en prevención y promoción de la salud
Evidencias de las intervenciones sobre los estilos de vida

 

introducción

Las intervenciones preventivas en adultos asintomáticos se apoyan cada vez más en un conjunto de evidencias. La prevención primaria puede prevenir o detener el proceso de enfermedad en sus etapas más tempranas (promoción de estilos de vida más sanos, inmunización o quimioprevención). La prevención secundaria (el cribado), a partir de la detección de los factores de riesgo asintomáticos (por ejemplo tensión arterial elevada) y de la enfermedad antes de que ésta se manifieste clínicamente (por ejemplo cáncer de mama), permite ofrecer tratamientos en fases más tempranas de la historia natural de la enfermedad y reducir la morbimortalidad. La prevención terciaria se refiere a las acciones de rehabilitación brindadas a las personas a fin de que puedan utilizar sus capacidades y de esta manera, reintegrarse a la sociedad.

Los profesionales de la salud tienen un importante papel en prevención, sobretodo en las intervenciones de prevención primaria, que como el consejo antitabaco y las inmunizaciones, han demostrado ser más coste-efectivas que los cribados. En las consultas de Atención Primaria se ofrecen vacunas, se detectan factores de riesgo modificables (por ejemplo tensión arterial y colesterol elevados), se aconseja a los pacientes sobre hábitos de vida saludables (dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol, practicar ejercicio físico), se aconseja a las personas sobre los riesgos y beneficios de las intervenciones (por ejemplo tratamiento hormonal), se solicitan pruebas de cribado para la detección precoz de algunas enfermedades (por ejemplo cáncer de cérvix), se informa y ayuda a las personas en la decisión de participar en los programas de cribado (por ejemplo programa poblacionales de cáncer de mama), se identifica a la población con mayor riesgo de padecer una enfermedad y se les ofrece un mayor seguimiento y vigilancia (por ejemplo personas con poliposis adenomatosa familiar y cáncer colorrectal). Todo profesional debería tener confianza en que sus intervenciones de prevención son apropiadas y que sus conocimientos acerca de ellas están actualizados. Es muy importante clarificar lo que sabemos y no sabemos acerca de la eficacia de las intervenciones preventivas.

No obstante, el ofrecer intervenciones de prevención no es un tema fácil y existen diversas barreras que se deben afrontar. En muchas ocasiones existen dificultades para identificar qué intervenciones de prevención son eficaces, ya que a menudo es difícil realizar ensayos clínicos aleatorizados (ECA). Asimismo, las diferentes organizaciones y sociedades científicas recomiendan pautas de prevención muchas veces contradictorias y ello desconcierta y hace que algunos profesionales abandonen el interés por las intervenciones de prevención. Otro elemento a tener en cuenta es que el tiempo que el profesional de Atención Primaria puede dedicar a las actividades preventivas no siempre es suficiente.

También otra barrera que influye es que a pesar de que las personas están mejor informadas, los mensajes y la información que llegan a la población, son a menudo inconsistentes y, en ocasiones, con otros intereses (comerciales o de otro tipo), que hacen que las personas demanden también intervenciones que no han mostrado ser efectivas.

Por otro lado, no todos están de acuerdo en que prevenir es mejor que curar, incluso a pesar de las evidencias disponibles. En un reciente articulo publicado en el British Medical Journal, titulado ¿quién necesita cuidados en salud- los sanos o los enfermos?, el punto de vista de los autores, es que el exceso de confianza en la medicina preventiva, nos hace daño y miserables. En este artículo los autores concluyen que: 1) A medida que más personas se exponen a la actual atención médica, más personas se sienten enfermas; 2) No se tienen suficientemente en cuenta los efectos negativos de ser etiquetado persona de riesgo; 3) Es más fácil ganar dinero ofreciendo intervenciones a la mayoría de personas sanas que ofreciendo intervenciones a una minoría de personas enfermas; 4) Los impuestos sobre los fármacos utilizados en prevención vendidos en países ricos, podrían ser utilizados para financiar fármacos para los países pobres.

En este artículo revisaremos la historia de la prevención y los exámenes periódicos de salud y su influencia en las actuales recomendaciones y guías de práctica clínica basadas en la evidencia científica y la trayectoria de las actividades preventivas en nuestro medio. Revisaremos los avances de la epidemiología en la prevención (los diseños de estudio, Declaración CONSORT, revisiones sistemáticas, el principio de precaución, el cribado poblacional, etc.), de las nuevas tecnologías y papel de la prevención en nuestra sociedad. También comentaremos aquellos aspectos relacionados con los niveles de evidencia y la fuerza de las recomendaciones. Asimismo revisaremos aquellos aspectos relacionados con la interpretación e integración de las recomendaciones en práctica clínica y expondremos diversos ejemplos de intervenciones de prevención que ya sea por la propia evidencia disponible o por dificultades en incorporarlas en la práctica clínica son controvertidas.






 

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