Actualización en prevención y promoción de la salud
Evidencias de las intervenciones sobre los estilos de vida

 

HISTORIA
DE LAS ACTIVIDADES PREVENTIVAS

Las primeras referencias en la literatura médica en cuanto a la idea de realizar exámenes de salud periódicos en la población adulta datan del siglo XIX. A principios del siglo XX, los resultados de un estudio desarrollado por la Metropolitan Life Insurance mostraron que las personas que se realizaban exámenes anuales de salud presentaban menor mortalidad de la esperada. Sobre la base de estos resultados la American Medical Association recomendó un examen físico anual a todas las personas mayores de 35 años. Durante varias décadas diversos grupos abogaron por realizar exámenes de salud y test de cribado (análisis de sangre y orina, radiografías de tórax, electrocardiogramas), a pesar que en aquellos años no se disponía de información científica para justificar tales intervenciones.
En la década de los 70 se realizó la primera revisión acerca de la evidencia científica sobre la eficacia del cribado en diversas enfermedades. Esta revisión fue publicada en un Journal Family Practice en el año 1975 y a partir de esta revisión empezaron a aparecer dudas acerca de las intervenciones que se realizaban en la consulta en ausencia de evidencias.


Canadian Task Force on Preventive Health Care (CTFPHC)

La CTFPHC fue creada en el año 1976 a partir de una Conferencia de los Ministros de Sanidad de las diez provincias de Canadá. En 1979, la CTFPHC publicó el primer informe a partir de criterios de revisión sistemática para identificar los niveles de evidencia y la fuerza de las recomendaciones para una amplia variedad de servicios preventivos. La CTFPHC, en el desarrollo de su metodología, contempló el peso de la evidencia científica para hacer recomendaciones ya fueran a favor o en contra de incluir intervenciones de prevención en las personas asintomáticas (Tabla 1).
El primer informe de la CTFPHC, revisó la evidencia científica para 78 condiciones potencialmente prevenibles y llegó a la conclusión que el chequeo anual debería abandonarse y ser sustituido por una serie de 'paquetes de protección de salud' específicos para cada edad, los cuales se deberían implementar en el curso de una visita médica realizada con cualquier otra finalidad.

En el periodo de 1979 hasta 1994, la CTFPHC publicó 9 actualizaciones y evaluó 19 condiciones potencialmente prevenibles que no se habían considerado previamente y revisó a la luz de las nuevas evidencias 28 informes que había hecho previamente. En 1994, se publicó la Guía canadiense de Asistencia Médica Clínica Preventiva, una compilación de las recomendaciones para 81 condiciones, que ha sido un instrumento de referencia estándar para los profesionales de Atención Primaria en Canadá.

Actualmente la CTFPHC continua publicando sus revisiones y recomendaciones, en ingles y francés en las revistas médicas de más difusión en Canadá: Canadian Medical Association Journal, Canadian Family Physician y la Médecin du Québec. Asimismo, todos sus informes se pueden consultar en la web (http://www.ctfphc.org/).

United Service Preventive Task Force (USPSTF)

En 1984, el Servicio de Salud Pública del Departamento de la Salud Pública de EEUU, estableció la USPSTF para seguir el sistema propuesto por la CTFPHC y proponer una revisión extensa de las intervenciones clínicas preventivas. La USPSTF se encargó de revisar las evidencias científicas y de elaborar recomendaciones para los profesionales sanitarios, sobre aquellas intervenciones que sistemáticamente se deberían ofrecer en las consultas.

El panel de los 20 miembros expertos de la USPSTF incluyó a 14 médicos, un dentista, una enfermera, un investigador de servicios en salud, un educador sanitario, un economista y un sociólogo. En contraste con otros grupos de expertos, como el del American Cancer Society, el panel de la USPSTF, integraba a médicos generales con experiencia en la metodología e investigación, facilitando así que los médicos revisaran un amplio número de temas
A partir de estas revisiones se publicaron una serie de artículos y se elaboró la primera guía de Servicios Clínicos Preventivos de la USPSTF, que se editó en el año 1989. La guía revisó las evidencias para 169 pruebas de cribado, intervenciones de consejo, inmunizaciones, y quimioprevención, clasificando las recomendaciones en una escala sobre un total de 5 niveles (A a E) para reflejar la calidad de la evidencia que las soporta y teniendo en cuanta la población infantil, los adultos y los mayores de edad.

La publicación de la Guía de la USPSTF tubo sus efectos tanto sobre la medicina preventiva como sobre la medicina basada en la evidencia. La Guía utilizó una metodología consistente e hizo énfasis sobre la perspectiva de los profesionales de Atención Primaria. Se dispuso de una guía de referencia única en la cual los clínicos y planificadores de salud, podían consultar acerca de las evidencias para los servicios preventivos de salud. El hecho que algunas evidencias disponibles no apoyaban determinados intervenciones preventivas que estaban en boga, conllevó fuertes críticas, pero a la vez ayudó a establecer la credibilidad de la USPSTF entre el público más escéptico. La ausencia de evidencias en determinadas áreas, promovió la creación de una agenda para la investigación, con la finalidad de establecer las líneas futuras para establecer su efectividad.

La publicación de la guía aceleró la tendencia de pasar del método tradicional de consenso de expertos, al método de desarrollar recomendaciones a partir de un enfoque sistemático, con una revisión sistemática de las evidencias y señalando las recomendaciones que se derivan directamente de la calidad de las evidencias. A este nuevo enfoque contribuyeron los trabajos de David Eddy y del grupo Evidence-based Medicine Working Group.

El primer panel de expertos de la USPSTF se disolvió en 1989, una vez fue editada la Guía, pero la necesidad de mantener la creciente información científica al día, condujo en 1990 a la creación de un nuevo panel de expertos. Este segundo panel fue más reducido, de 10 personas, de entre las cuales 8 eran médicos. Este nuevo panel mejoró algunos aspectos metodológicos y amplió el número de temas. También adoptó políticas para manejar los conflictos de interés y las fuentes de financiación. El trabajo del este segundo USPSTF culminó con la publicación de la segunda edición de la Guía en 1996, que cubrió 200 intervenciones en 70 áreas.

Desde 1998, la USPSTF es el panel principal independiente de expertos del sector privado en prevención y Atención Primaria y está patrocinada por la Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ). El tercer panel de la USPSTF convocado a finales de 1998, tras un proceso de revisión de la Guía de 1996 por el propio grupo de personas expertas de la USPSTF, los expertos externos y de las organizaciones colaboradoras, concluyó que al menos 50 de los 70 los capítulos requerían una sustancial puesta al día y se identificaron otros nuevos temas.

Actualmente la AHRQ convoca a la USPSTF para hacer revisiones de evidencia científica de una amplia serie de servicios clínicos preventivos, desarrolla recomendaciones para los profesionales sanitarios y proporciona el soporte administrativo, técnico, de investigación y diseminación. La USPSTF está apoyada por un centro de Evidence-based Practice Center (EPC) y bajo el contrato con AHRQ, este centro de EPC hace revisiones sistemáticas en temas específicos de prevención clínica y sirve de base para las recomendaciones de la USPSTF. La USPSTF revisa la evidencia, estima la magnitud de los beneficios y riesgos (daños) para cada intervención, consensua acerca de los beneficios netos para cada intervención preventiva y emite las recomendaciones. Los informes preliminares son revisados por expertos del ámbito de la salud pública, la epidemiología, la promoción de salud, y la educación sanitaria. Las principales sociedades científicas de Atención Primaria y los Servicios de Salud Pública, contribuyen con su conocimiento al proceso de evaluación, revisión por pares de los documentos preliminares, y diseminan el trabajo del USPSTF a sus miembros. La fuerza de la recomendación de la USPSTF contempla las evidencia nivel "A" (fuertemente recomendada), "B" (recomendada), "C" (no recomendada a favor o en contra), "D" (recomendada en contra), o "I" (evidencia insuficientemente recomendada a favor o en contra). Las revisiones resultantes, con la evidencia que las soporta, sus resúmenes y sus actualizaciones se pueden consultar en la web (http://www.ahrq.gov/clinic/uspstfix.htm).
Las instituciones y sociedades socias colaboradoras de la USPSTF son: Centers for Disease Control and Prevention (CDC), Department of Defense (DOD), Centers for Medicare and Medicaid Services (CMS), Department of Veterans Affairs (VA), Health Resources and Services Administration (HRSA), National Institutes of Health (NIH), U.S. Army Center for Health Promotion and Preventive Medicine, and the U.S. Food and Drug Administration (FDA). Los socios colaboradoras de Atención Primaria incluyen: American Academy of Family Physicians, American Academy of Pediatrics, American Academy of Physician Assistants, American College of Obstetricians and Gynecologists, American College of Physicians, American College of Preventive Medicine, America's Health Insurance Plans, the Canadian Task Force on Preventive Health Care, the National Committee for Quality Assurance, y el Pan American Health Organization.

Programa
de Actividades Preventivas
y de Promoción
de la Salud (PAPPS)

El PAPPS es un proyecto de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) que pretende promover las actividades preventivas en los centros de salud. En el año 1986, el laboratorio PENSA solicitó a la revista de Atención Primaria un proyecto de trabajo en el que participaran profesionales de Atención Primaria. En respuesta a esta propuesta y utilizando como información de base el protocolo de actividades preventivas elaborado en 1986 por la Unidad Docente de Medicina de Familia y Comunitaria de Barcelona -realizado con un esquema similar a los programas de prevención y promoción de la salud desarrollados por la CTFPHC y la USPSTF- se presentaron las líneas conceptuales del PAPPS.

Estas líneas conceptuales fueron desarrolladas posteriormente por un grupo de trabajo de profesionales de la Unidad Docente de Barcelona, de la Sociedad Catalana de Medicina de Familia y Comunitaria (actualmente denominada camfyc) y del Instituto Municipal de Salud Pública de Barcelona. Este grupo fue el responsable de organizar el primer "Workshop" del PAPPS en el que participaron médicos de familia, profesionales de enfermería, pediatras y especialistas de salud pública de diferentes zonas del estado español.

Desde su creación, el PAPPS definió los siguientes objetivos:

1. Estimular la calidad asistencial en los centros de Atención Primaria promoviendo la integración de un programa de actividades preventivas y de promoción de la salud en el seno de las tareas desarrolladas habitualmente en las consultas de Atención Primaria.
2. Detectar las dificultades que genera su implantación así como identificar las necesidades de personal e infraestructura precisas para llevarlo a la práctica.
3. Generar recomendaciones periódicas de prioridades y métodos preventivos en base a la evidencia científica, datos de morbimortalidad, los recursos disponibles y los resultados de las evaluaciones de las actividades preventivas de los equipos de Atención Primaria.
4. Promover la formación e investigación sobre la prevención en Atención Primaria, realizando proyectos específicos relacionados con el programa.

Las recomendaciones del PAPSS se estructuran en tres bloques: las relacionadas con el adulto, con la infancia y adolescencia y con la prevención de la salud mental (ver Tabla 2).

El PAPPS está coordinado por el "Organismo de Coordinación", compuesto por los responsables autonómicos, los coordinadores de los grupos de trabajo, un miembro de la junta permanente de la semFYC, un representante del Ministerio de Sanidad y Consumo perteneciente a la Subdirección General de Salud Pública y Epidemiología, y por personas vinculadas a las actividades del PAPPS.

Las funciones del Organismo de Coordinación son las de coordinar el conjunto de actividades realizadas por los miembros del PAPPS, planificar actividades en colaboración con otras instituciones, buscar fuentes de financiación y gestionar los recursos, difundir el programa, establecer relaciones con otros grupos de trabajo nacionales o del extranjero (las relaciones institucionales se establecen a través de la semFYC), evaluar el programa, mantener la coordinación con los responsables autonómicos, preparar las reuniones y crear un fondo documental.

En cada autonomía hay uno o dos responsables (según criterios de dispersión geográfica o número de centros), que son los encargados de coordinar a los responsables de cada Equipo de Atención Primaria (EAP) adscrito al PAPPS en su comunidad, así como de organizar las actividades docentes o relaciones con las administraciones locales, entre otras funciones.

Los grupos de trabajo del PAPPS son grupos estables constituidos por un equipo reducido de "expertos" que se responsabilizan de la revisión y actualización de las recomendaciones del programa en las diferentes actividades. Estos Grupos realizan reuniones de trabajo y una vez al año se reúnen de forma simultánea en la denominada "Reunión Anual". En ella exponen sus proyectos de trabajo y dan a conocer los cambios que pueden producirse en las recomendaciones que realizan.

En sus reuniones son invitados representantes de otros grupos de trabajo de semFYC para procurar el acuerdo entre grupos y así homogeneizar las recomendaciones.

Los miembros de los grupos de trabajo también suelen colaborar en representación del PAPPS en la preparación de recomendaciones que hacen las administraciones sanitarias y otras sociedades científicas.

La relación de los actuales grupos del PAPPS es la siguiente:

- Prevención de las enfermedades cardiovasculares.
- Prevención del cáncer.
- Prevención de las enfermedades infecciosas.
- Educación sanitaria y promoción de la salud.
- Prevención de los trastornos de la salud mental.
- Prevención y promoción de la salud en la infancia y la adolescencia.
- Prevención en el anciano.
- Prevención en la mujer.
- Evaluación.

El PAPPS genera recomendaciones periódicas de prioridades y métodos preventivos en base a las evidencias científicas, la morbilidad de nuestro país, los recursos disponibles y los resultados de la evaluación de las actividades preventivas de los equipos de Atención Primaria. Estas recomendaciones se renuevan cada dos años y aparecen publicadas en un suplemento especial de la revista Atención Primaria, coincidiendo con la celebración de los congresos de la semFYC.

Actualmente, se está trabajando en la elaboración del suplemento para el año en curso 2005. Estas recomendaciones y los diversos materiales producidos por los grupos de trabajo se pueden consultar en la web (http://www.papps.org).

A partir del trabajo realizado en el propio PAPPS y con la perspectiva de los años, en nuestro medio avanzar en la prevención y promoción de la salud pasa por compartir las acciones de prevención con otros sectores profesionales.

Desde esta perspectiva, la semFYC está trabajando en la organización de la I Conferencia sobre Prevención y Promoción de la Salud en la práctica clínica en España. Esta conferencia busca promover el debate y el intercambio de experiencias y conocimientos sobre aspectos relevantes, novedosos y/o controvertidos de las actividades prevención y promoción de la salud aplicables en la práctica clínica, entre los profesionales de las sociedades científicas con mayor relevancia en este campo y las administraciones públicas. Asimismo pretende impulsar la elaboración de documentos que reflejen el estado actual de las actividades preventivas y las distintas posturas existentes al respeto. Por otro lado, como oportunidad de esta primera conferencia está el avanzar en la creación de una Task Force española en prevención y promoción de la salud, patrocinada y sostenida por las administraciones sanitarias estatal y autonómicas y formada por expertos independientes en las materias que se aborden.






 

volver