Trastornos adictivos Alcohol, ¿es suficiente la detección?

introducción

Vinos de palma en Babilonia, una cañita en verano a orillas del Mediterráneo, cerveza en el Egipto de los faraones, Rioja para amenizar una buena cena y su sobremesa, aqua vitae en forma de vino honorando a Dionisio en los symopsias de la antigua Grecia o tubos fluorescentes con nombres imposibles en las discotecas de Ibiza. Desde hace miles de años el alcohol ha acompañado al hombre en su tránsito por la vida. Su faceta lúdica, de culto, placentera y social, contrasta con los importantes problemas asociados a su consumo: según la OMS, el alcohol ocasionó un total de 1,8 millones de muertes en todo el mundo durante el año 2000, lo que supone alrededor del 3,2 por ciento de todas las muertes y está considerado como el primer factor de riesgo para la salud en los países en vías de desarrollo y el tercero en los países desarrollados.

En la actualidad, España, es el séptimo país del mundo en cuanto a consumo per cápita, con 10,5 litros de alcohol puro, siendo destacable el amplio arraigo social que este hábito tiene entre los españoles.

El alcohol es la sustancia psicoactiva con un consumo más extendido. En 2001, un 77,4 por ciento de la población de 15-64 años lo había consumido alguna vez en el último año, un 47,8 por ciento semanalmente y un 15,3 por ciento diariamente en el mismo periodo. La edad media de inicio se situó en los 17 años.

El alcohol causa en nuestro país entre el 10 y el 15 por ciento de las urgencias, el 4 por ciento de los ingresos hospitalarios, entre el 30 y el 50 por ciento de los accidentes mortales de tráfico y entre el 15 y el 25 por ciento de los accidentes graves de tráfico. En total, unas 20.000 personas mueren en España al año por causas relacionadas con el consumo excesivo de alcohol. Se calcula que aproximadamente un 10 por ciento de la población española presenta algún trastorno relacionado con su consumo. Así mismo, se calcula que un 15-20 por ciento de las consultas en Atención Primaria son atribuibles al alcohol. El coste social y sanitario de los trastornos relacionados con el alcohol se estimó, en 1998, en unos 3.800 millones de euros.






 

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