Avances en enfermedades digestivas
Aproximación al paciente con síntomas dispépticos

CASO: MOTIVO
DE CONSULTA

Caso clínico

Mujer de 48 años de edad, que acude a consulta de su médico de familia, refiriendo molestias ocasionales de 1-2 meses de evolución, de predominio postpandrial con sensación de leve dolor abdominal no irradiado, que sitúa habitualmente en zona supraumbilical (que ella refiere como en la "boca del estómago"), con moderada pesadez y plenitud gástrica especialmente ante determinados alimentos (especiados o grasos). No refiere disfagia, vómitos, cambios del ritmo deposicional o modificación del apetito. No refiere consumo de fármacos potencialmente gastrolesivos de forma rutinaria, salvo ocasionalmente algún comprimido de paracetamol e ibuprofeno por malestar articular en ambas rodillas.
Los motivos de consulta ante un cuadro de malestar digestivo alto son diversos, habiéndose observado que la severidad clínica, frecuencia y patrón de síntomas, edad y género no acaban de constituirse como factores predictivos determinantes. Sin embargo, tiene mayor protagonismo tanto la percepción del problema por el paciente o familiares (temor a una morbilidad importante como úlcera gastroduodenal, problema cardiaco o cáncer digestivo) como la accesibilidad al sistema sanitario y medicalización de los síntomas. La influencia de la edad y género se presenta de forma diferenciada aunque no son datos concluyentes. A mayor edad, la prevalencia en varones muestra valores tanto de aumento como descenso, mientras que en las mujeres las cifras son constantes o decrecientes. Se ha sugerido que las molestias abdominales como náuseas, saciedad temprana e hinchazón postpandrial serían más comunes en mujeres, mientras que el dolor abdominal, náuseas y vómitos decrecerían con la edad.

Por otro lado, es muy importante asumir que el concepto dispepsia no es un término manejado directamente por el paciente, ya que relata de forma variable su malestar, muchas veces imprecisa como "indigestión o gastritis".

Precisamente éste último término, debería evitarse expresamente por parte de los facultativos, ya que no es objeto de aplicación al diagnóstico del episodio clínico si no resultado de un criterio de diagnóstico histológico.

En este caso, la actitud clínica es la evaluación del episodio de carácter digestivo, consultado como un síndrome dispéptico, para determinar la potencial organicidad subyacente, la gravedad del cuadro clínico, la necesidad de estudios complementarios y por tanto su abordaje terapéutico.







 

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