Avances
en enfermedades digestivas
Aproximación al paciente con síntomas
dispépticos
PUNTOS
CLAVE
o La definición
más aceptada de dispepsia responde a la presencia de dolor o malestar crónico
o recurrente centrado en al abdomen superior, incluyendo en el perfil de síntomas
a la saciedad precoz, plenitud abdominal, náusea, sensación de hinchazón
o eructos. La identificación de síntomas predominantes o frecuentes
de pirosis o regurgitación ácida se incluye en el estudio de la
enfermedad por reflujo gastroesofágico.
o En la epidemiología
de la dispepsia difieren las medidas de frecuencia publicadas debido al efecto
que tiene el tipo de definición utilizada. La prevalencia de la dispepsia
en población adulta se sitúa en el mundo occidental en un rango
del 13-48 por ciento, si bien se admite una cifra media alrededor 25-30 por ciento
aunque podría superar el 40 por ciento si se incluyen criterios de tipo
reflujo o dismotilidad.
o La utilización de la agrupación clínica
de síntomas predominantes (tipo ulceroso, dismotilidad o inespecífico)
no ha probado de forma concluyente su validez como predictor de patología
orgánica, mostrando un solapamiento clínico considerable entre sí.
o
La dispepsia funcional se define por la presencia durante al menos 12 semanas
(no necesariamente consecutivas, en el último año): de dolor o malestar
abdominal localizado en línea media del abdomen superior de carácter
persistente o recurrente, ausencia de enfermedad orgánica (incluyendo la
endoscopia) que pudiera explicar los síntomas, y la clínica no mejora
exclusivamente con la defecación ni se asocian a cambios de la frecuencia
y/o consistencia de las deposiciones.
o La utilización de modelos predictivos
en formato de cuestionarios estructurados (escalas de intensidad de síntomas
o scores) tiene su principal utilidad en mejorar la sensibilidad de la evaluación
clínica, identificando el subgrupo de población subsidiario de una
endoscopia al estimar una probabilidad de riesgo de organicidad subyacente. La
principal limitación en Atención Primaria es la escasa validación
de dichas herramientas.
Las alternativas más eficaces y recomendadas
en el abordaje diagnóstico terapéutico de la dispepsia no investigada
son el tratamiento empírico antisecretor y la estrategia del test and treat
(prueba para evaluar infección del Helicobacter pylori y su erradicación).
o
La estrategia de test and treat tiene su recomendación ante dispepsia no
investigada, en población joven sin síntomas de alarma, y especialmente
en ámbitos donde la prevalencia de infección por Helicobacter pylori
sea superior al 15-20 por ciento (en EEUU se cita con un porcentaje $ 10 por ciento).
o
La etiología más común de la dispepsia tras evaluación
endoscópica, es la dispepsia funcional (60 por ciento), seguida de la úlcera
péptica gastroduodenal (15-25 por ciento), la esofagitis por reflujo (5-15
por ciento) y el cáncer de esófago o de estómago (< 2
por ciento).
o La decisión terapéutica más utilizada en
la dispepsia no investigada en Atención Primaria es el tratamiento empírico
antisecretor, situándose los inhibidores de la bomba de protones como el
grupo farmacológico con mejores criterios de eficacia y eficiencia.
o
Los resultados de los metaanálisis sugieren que el efecto de los fármacos
es discreto en la dispepsia funcional, siendo más efectiva la terapia con
antisecretores.
o Existe un diferente riesgo de remisión y exacerbación
clínica determinado por la morbilidad subyacente, señalándose
una recurrencia anual hasta del 50 por ciento de los pacientes en el caso del
cuadro crónico funcional.
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