Habilidades en patología cardiovascular:
Manejo de la insuficiencia cardiaca con función sistólica preservada

 

Relación médico-paciente

Uno de los puntos susceptibles de mejora en el manejo de la IC es el de la información al paciente. En general los estudios reflejan que los pacientes con IC han recibido menos información sobre su enfermedad que pacientes diagnosticados de otros trastornos como el cancer, a pesar de que en muchos casos, el pronóstico de la IC es peor. Esto es especialmente llamativo en los pacientes con IC-FSP, que son de mayor edad, no han tenido un infarto de miocardio previo y presentan mayor comorbilidad. Así, los pacientes pueden tener poca percepción de enfermedad y pensar que la IC es casi "algo normal para su edad". En muchas ocasiones esta falta de información se traduce en mal cumplimiento terapéutico, en especial de fármacos que pueden ser mal tolerados al principio de su utilización. No debemos olvidar que el incumplimiento terapéutico es, junto con las infecciones respiratorias, las dos principales causas de ingreso hospitalario por reagudización de IC.

Desde el momento del diagnóstico, el paciente debe recibir la información recogida en la tabla 10, además de los consejos sobre medidas generales y administración de fármacos. En el caso de la IC-FSP, deben saber que, aun siendo mejor el pronostico, la enfermedad es crónica, sin una cura definitiva hoy por hoy, y que cursa con desestabilizaciones frecuentes. Que aunque los diuréticos son los fármacos que producen mayor alivio sintomático, el resto de tratamientos son necesarios para mantenerle en situación estable. Que el autocontrol de peso corporal es, probablemente, la mejor manera de prevenir las recaídas. Que aunque su síntoma cardinal sea la disnea de esfuerzo, ello no significa que deban permanecer recogidos en casa, sino que la práctica de ejercicio mejora su situación clínica. Algunos programas de educación sanitaria han conseguido que pacientes entrenados puedan modificar por si mismos la dosis de diuréticos que toman en función de los autocontroles de peso corporal y la presencia o ausencia de síntomas. Varios estudios han demostrado también que los pacientes que reciben más información son los que mejor cumplen el tratamiento prescrito.

Por todo ello, una adecuada educación sanitaria es el principal aspecto a considerar dentro de la relación médico-paciente en IC.



 

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