Habilidades en patología cardiovascular:
Seguimiento del paciente post-infartado en Atención Primaria

 

OTROS ASPECTOS

Reincorporación laboral

La reincorporación laboral debería producirse en la mayoría de los pacientes considerados de bajo riesgo. En estudios observacionales realizados en Australia y EEUU, donde tradicionalmente la vuelta al trabajo se ha considerado como uno de los objetivos de los programas de rehabilitación cardiaca, se alcanzan tasas de reincorporación al trabajo al año del 87 por ciento, en contraste con Inglaterra donde la tasa de reincorporación laboral a los seis meses era del 41 por ciento.

En España este porcentaje no alcanza el 40 por ciento por lo cual es importante insistir y animar al paciente en este sentido, para que excepto aquellos pacientes que realicen trabajos físicos muy pesados o actividades con riesgo para terceros, se reincorporen a su trabajo habitual entre los 3 y los 6 meses del episodio agudo, teniendo en cuenta los requerimientos energéticos de cada profesión (Tabla 8). Idealmente en los casos en los que el trabajo del paciente suponga una sobrecarga física o psíquica se recomienda un cambio en el puesto de trabajo; cuestión en la que la empresa, sindicatos y Administración juegan un papel fundamental.
Relaciones sexuales

Con respecto a las relaciones sexuales, se ha estimado que la incidencia de alteraciones sexuales en pacientes que han padecido un IAM es del 50-75 por ciento y a menudo estos no son explicitados por el paciente, por lo cual el médico si el paciente no lo hace, debe abordar el tema y recomendar el reinicio de la actividad sexual entre la 3ª y 4ª semana del evento coronario, recomendando que se realice con su pareja habitual y nunca después de una comida copiosa. En muchas ocasiones la demostración objetiva de que, durante el entrenamiento, son capaces de realizar ejercicios con gastos energéticos superiores al acto sexual, facilita recuperar la vida sexual al sentirse el paciente más seguro. Es importante ofrecer esta información también a la pareja, que con frecuencia es quien más miedo tiene a que se desencadene una nueva crisis durante la actividad sexual. A este respecto, la presencia de la pareja, durante el entrenamiento, puede eliminar los temores que pudiera tener a que ocurra algún accidente durante el acto sexual.

También se debe informar de los posibles efectos secundarios de los fármacos sobre la actividad sexual (BB y diuréticos).

Finalmente debe descartarse una disfunción eréctil y ofrecer tratamiento adecuado si se diagnostica. Respecto al uso del sildenafilo en pacientes con IAM el American College of Cardiology/American Heart Association ha realizado las siguientes recomendaciones respecto a su prescripción:

- El sildenafilo está completamente contraindicado en pacientes en tratamiento con nitratos de acción lenta o utilización de nitratos de acción corta debido al riesgo de desarrollar hipotensiones graves.
- En pacientes con enfermedad coronaria estable, cuya única contraindicación sea el posible uso de nitratos de acción corta y cuyo uso no sea previsible, el médico y el paciente deben valorar cuidadosamente los riesgos y beneficios del tratamiento con sildenafilo. En aquellos pacientes que requieran nitratos de acción corta para la realización de ejercicios de moderada intensidad, el sildenafilo no debería utilizarse.
- Todos los pacientes en tratamiento con nitratos deberán ser informados sobre las interacciones con sildenafilo (ver Tabla 8).
- Los pacientes deben ser advertidos de la contraindicación de tomas de sildenafilo en las 24h tras la toma de un nitrato, incluida la nitroglicerina sublingual.
- Los pacientes con tratamiento múltiple antihipertensivo, deberán ser advertidos de la posible hipotensión inducida por el sildenafilo. La monitorización de la TA previa al uso del sildenafilo podría identificar a aquellos pacientes susceptibles de reacciones hipotensivas.



 

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