Ética en la consulta:
Las voluntades anticipadas

CONCLUSIONES:
LA FUERZA DE LOS ARGUMENTOS
A FAVOR DE LAS VOLUNTADES ANTICIPADAS

Después de recopilar y analizar los diversos argumentos que se han esgrimido a favor y en contra de las voluntades anticipadas, podemos afirmar que los argumentos a favor presentan, al menos, las siguientes características:

1) Apuestan por la idea ilustrada del progreso ético.
2) Confían en la emancipación de las personas a través del desarrollo de su autonomía.
3) Consideran que, aunque una persona haya perdido irreversiblemente la capacidad de tomar decisiones, si ha elaborado voluntades anticipadas es posible suponer cuál sería su voluntad en dichas circunstancias, una voluntad que reconocen como autónoma.

Los argumentos en contra de las voluntades anticipadas presentan, al menos, las siguientes características:

1) Se preocupan por los posibles abusos que pueden sufrir los débiles.
2) Se preocupan por el posible daño a la relación médico-paciente.
3) Apuestan por las relaciones de cooperación en la familia y en la sociedad.

Desde nuestro punto de vista, los argumentos en contra de las voluntades anticipadas son más débiles. La debilidad de estos argumentos radica en que dirigen sus críticas a los peligros de introducir estos documentos en la actualidad, pero no demuestran que sea imposible evitar esos peligros.

Al parecer, detrás de los argumentos a favor y en contra de las voluntades anticipadas hay una concepción diferente de lo que son estos documentos:

1) Los argumentos a favor consideran que las voluntades anticipadas están fundadas en el principio que dice que los valores de una persona deben dirigir las decisiones que le afectan.
2) Los argumentos contra ellas consideran que los documentos que existen ahora no tienen como resultado que los valores de una persona dirijan las decisiones que le afectan.

Esto convierte a los argumentos en contra, en definitiva, en argumentos a favor de las voluntades anticipadas, si se cumplen ciertas condiciones.

Los autores que argumentan a favor de las voluntades anticipadas, siguiendo la idea de progreso, de emancipación a través del desarrollo de la autonomía, pueden hacer uso de las críticas de los argumentos en contra para tener en cuenta los peligros que deben evitarse. Esas críticas, en lugar de fundamentar la no introducción de estos documentos, simplemente nos ayudan a tomar más precauciones. Tomar esas precauciones es necesario para evitar posibles abusos sobre los débiles. De ese modo la introducción de las voluntades anticipadas contribuirá al progreso ético de la humanidad.

La cuestión importante no es si los documentos que ahora existen, o el modo en que ahora se practican, permiten a las personas que sus valores dirijan las decisiones que les afectan. La cuestión importante es que esa meta debe ser alcanzada. La fuerza de los argumentos a favor de las voluntades anticipadas radica en el hecho de que muestran cómo el mundo debe ser "a la larga". Así, los argumentos a favor de ellas persistirán en el futuro, mientras que los argumentos en contra de ellas desaparecerán en el futuro, cuando el progreso sea realizado.







 

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