Ética en la consulta:
Las voluntades anticipadas

PUNTOS CLAVE

Aunque algunos autores seguirán manifestándose en contra durante algún tiempo, pensamos que el debate ético sobre las voluntades anticipadas es, sobre todo, el debate sobre las condiciones que deben cumplirse para que esté justificado elaborarlas y practicarlas. Vamos a concluir este artículo ofreciendo diez importantes condiciones, o puntos clave, para llevar a cabo éticamente estos documentos:

o Debe formarse al personal sanitario para conversar con los pacientes sobre la posibilidad de la muerte, y para comunicar malas noticias.
o Debe ofrecerse adecuada información al otorgante sobre estados de salud previsibles, alternativas de tratamiento y riesgos.
o En las conversaciones entre el médico y el otorgante que afecten a la redacción de las voluntades anticipadas deben participar también el representante principal y los representantes sustitutos.
o El médico, el otorgante y los representantes deben comprender adecuadamente las consecuencias de firmar una voluntad anticipada.
o Deben establecerse protocolos para medir la capacidad del otorgante y de sus representantes para tomar decisiones sobre cuidados de la salud.
o En la actualidad, la noción de "buena práctica médica" está obligada a integrar el punto de vista del paciente capacitado para tomar decisiones sobre los cuidados de su salud.
o La voluntad anticipada debe considerarse como el mejor mecanismo para determinar en qué consiste la calidad de vida del paciente.
o La voluntad anticipada debe expresar los sentimientos y las emociones del paciente ante la decisión que está tomando.
o Una vez firmada la voluntad anticipada, el médico y el representante no deben desafiar la voluntad del paciente, sino interpretar cuál sería su decisión en las actuales circunstancias.
o No debe aceptarse la fuerza legal de este documento si no es posible demostrar, a su vez, que se cumplieron las condiciones éticas que lo legitiman.
A muchos les parecerá que las condiciones indicadas suponen un ideal muy elevado y difícil de alcanzar. Aunque se hayan introducido legalmente en varios países, incluyendo a España, es obvio que la situación actual no es la mejor para que las voluntades anticipadas puedan realizarse éticamente. Pero ahí entra en juego nuestra responsabilidad. Depende en gran parte de cada uno de nosotros el que las condiciones se vayan transformando hacia ese ideal, al menos en los lugares donde desempeñamos nuestra labor de cada día.

El autor de este trabajo es investigador del Programa "Ramón y Cajal", cofinanciado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, en la Universitat de València. Este artículo se inscribe dentro del proyecto de investigación GV04A-309, y en los proyectos del Grupo I+D+I 03/179 de la Generalitat Valenciana.






 

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