Abordaje
de los problemas de salud mental:
Trastornos somatomorfos en Atención
Primaria
introducción
Entendemos
como somatizaciones la presencia síntomas físicos en los que el
médico no encuentra una causa orgánica (aproximadamente en un 50
por ciento de los pacientes que acuden al médico de Atención Primaria
(A.P.) con palpitaciones, dolor torácico, cefalea, fatiga o mareo no encontramos
una causa orgánica).
El término somatización define
la tendencia de algunos sujetos a experimentar y comunicar molestias somáticas
no justificadas por los hallazgos patológicos, atribuyéndolas a
una enfermedad física y buscando ayuda médica para ellas.
El
concepto de somatización tiene 3 componentes:
1. Experiencial. Lo
constituyen los síntomas que experimenta el sujeto, ya sean dolor u otros,
y que los siente el paciente pero no se pueden demostrar por las pruebas médicas.
2.
Cognitivo. Es la interpretación que el paciente da de sus síntomas.
En general interpretan la somatización dentro del contexto de una enfermedad
amenazante y en general no le sirven las afirmaciones del médico en el
sentido de que no es así.
3. Conductual. La persona busca un diagnóstico
y un tratamiento médico de forma persistente para sus síntomas,
Es una patología frecuente tanto en el ámbito de la población
general como de A.P. justificando un 25-30 por ciento de las consultas del primer
nivel sanitario. De todos modos es frecuente que se presente asociada a problemas
físicos reales.
Las somatizaciones, síntomas físicos
en los que el médico no encuentra una causa orgánica, están
situadas en el límite entre la medicina y la psiquiatría y suponen
un problema muy importante en la actualidad. Por una parte generan una práctica
clínica llena de obstáculos, una relación médico-paciente
frustrante, mucho consumo de recursos y una yatrogenia nada despreciable.
Son
pacientes que dada su problemática acuden inicialmente al médico
de Atención Primaria y en muy pocas ocasiones aceptan ser tratados, a pesar
de su frecuente comorbilidad psiquiátrica, en los servicios de salud mental,
desde donde vuelven a nuestras consultas. Por estas circunstancias es muy importante
que los médicos de Atención Primaria seamos capaces de hacer un
diagnóstico positivo de estos trastornos y un adecuado abordaje inicial
que a veces puede incluir el de favorecer una futura derivación a los servicios
de salud mental que puede mejorar mucho el pronóstico.
volver