Atención
a la mujer:
Trastornos somatomorfos en Atención Primaria
ENFOQUE
DESDE ATENCIóN PRIMARIA ANTE LA DEMANDA DE ATENCIóN GINECOLÓGICA:
un escenario cotidiano
Es un día claro y algo ventoso,
me siento optimista y la consulta no va mal, son casi las 11 de la mañana
y no acumulo mucho retraso. La mujer que ha entrado en la consulta es poco conocida,
hace sólo un mes que, por cambio de domicilio, ha pedido la atención
sanitaria en este centro. Me solicita un AINE para su hija de 15 años que
tiene molestias con la regla, es el que utiliza habitualmente y le va bien, me
parece una buena elección y se lo estoy recetando cuando me aborda: "Bueno
y ahora para mí ¿Me da un volante para el ginecólogo?".
La
frase. En esta encrucijada de caminos, la variabilidad en la elección de
una alternativa u otra no depende de la mujer que pronuncia la frase, no depende
de, si estoy en una consulta de Atención Primaria de la ciudad o en el
medio rural, tampoco de mi género (si soy médica o médico),
ni siquiera de mi habitual carga asistencial o los recursos que dispongo dentro
de la consulta o en el centro, veamos, ¿entonces?
1.- Me puedo llamar
EU y decirle que vale, que me diga lo que tiene y le hago la derivación
en este mismo momento, sin cuestionarme nada más, por pura rutina o convencimiento.
2.-
Me puedo llamar LO y también decirle que vale, pero me interesan más
cosas, voy a completarle la historia, pero noto algo... Sí que me hago
alguna cuestión ¿y por qué no asumo problemas o revisiones
gineco-obstétricas que me piden mis pacientes mujeres? Sé que en
otros centros de salud lo hacen, no sólo parece que no les sobrecarga demasiado,
sino que están muy contentos y satisfechos de hacerlo y sobre todo parece
que es bueno para las mujeres... hummm... lo voy a pensar.
3.- Me puedo llamar
EULO y ser entusiasta convencida de la atención gineco-obstétrica
en Primaria, percibir que en esa pregunta se inicia el reto de capturar la atención
y la confianza de mi nueva paciente, recordar que también he sido EU y
LO y sonreírme, tomar aire y empezar a la carga: ¿Se llama Carmen
verdad? pues Carmen, cuénteme qué le preocupa y hablamos...
Sí
que existe gran variabilidad para elegir distintas opciones, pero el mayor determinante
no es algo ajeno o externo, la opción elegida depende íntimamente
de nuestra actitud, simplemente de elegir hacerlo. A ese profesional que quiere,
es a quien va dirigido este documento, una pequeña guía de consejos
para no perderse la posibilidad de atender a nuestros pacientes "en la salud
y en la enfermedad" aunque sean mujeres, y aunque estén acostumbradas
históricamente a que sólo las atiende gineco-obstétricamente
un ginecólogo-obstetra.
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