Atención a la mujer:
Alteraciones del ciclo menstrual

INTRODUCCIÓN


Las alteraciones del ciclo menstrual son un motivo de consulta frecuente en Atención Primaria (AP). Entre un 10 por ciento y un 15 por ciento de las mujeres presentan a lo largo de su vida alguna alteración (ausencia de menstruación y/o cambio de frecuencia o en la intensidad del sangrado). El período de la vida en el que la mujer presenta ciclos menstruales como respuesta a la secreción hormonal ovárica comienza con la menarquia, considerándose normal en un rango entre los 9 y los 16 años, y termina en la menopausia. La edad de presentación de la menopausia espontánea se sitúa entre los 45 y 55 años, con una media en torno a los 50-51 años, tanto en la población mundial como en nuestro entorno.

El ciclo menstrual tiene dos fases. Durante la fase folicular, aumentan los niveles de FSH y de estrógenos, estimulando el desarrollo folicular y aumentando el grosor del endometrio. Los niveles de estrógenos son máximos en torno al día 14 produciendo una retroalimentación positiva sobre la LH. Este pico de LH induce la ovulación, la formación del cuerpo lúteo y la consiguiente secreción de progesterona. Durante esta fase lútea se produce la diferenciación del endometrio, y el cuerpo lúteo produce elevados niveles de progesterona e inhibina, lo que origina una caída de los niveles de LH y FSH. Si no se produce la concepción, el cuerpo lúteo empieza a degenerar, disminuyen los niveles de inhibina y de progesterona y empiezan a aumentar los de FSH. Se considera que los niveles de inhibina previamente altos y la elevación de los de la FSH tres días antes de la mentruación son factores importantes para que se inicie el crecimiento folicular del ciclo siguiente. Con la disminución de la progesterona se produce una obliteración de las arterias espiraladas del endometrio y se produce la menstruación.

El patrón normal de sangrado menstrual se presenta cada 21-35 días, con una duración entre 2 y 7 días, y supone la perdida sanguínea de una cantidad que no excede los 30-80 ml/día. Sangrados periódicos superiores a 60 ml/ciclo pueden ocasionar déficit de hierro y anemia, así como afectar a la calidad de vida de las mujeres. Se considera como abundante, una regla que empape de 5 a 6 compresas o tampones al día.
En la Tabla 1 se definen las distintas alteraciones del ciclo.



 

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