Novedades
en riesgo cardiovascular:
Evaluación y tratamiento del riesgo cardiovascular
en el anciano
BIBLIOGRAFÍA
COMENTADA.
-Brotons C, Royo-Bordonaba
MA, Álvarez-Sala L, Armario P, Artigao R, Conthe P, et al. Adaptación
española de la Guía Europea de Prevención Cardiovascular
(I y II). Aten Primaria 2004; 34: (I) 427-732 y (II) 484-492.
Este artículo
no es específico del anciano pero es de indudable interés ya que
supone la adaptación de la guía Europea de Riesgo Cardiovascular,
versión resumida, a España. Esta adaptación ha sido realizada
por el Comité Español Interdisciplinario para la Prevención
Cardiovascular (CEIPC) que incluye prácticamente todas las sociedades científicas
que, en España, tienen relación con el riesgo cardiovascular, habiéndose
publicado este consenso en todas las revistas de dichas sociedades. El documento
recoge el resumen de la guía europea original pero incluye diversas modificaciones
que tratan, en definitiva, de suavizar y adaptar las recomendaciones a nuestro
medio, entre las cuales destaca la utilización de las tablas de RCV del
proyecto SCORE en su versión para países europeos de bajo RCV; atempera
las aseveraciones respecto a las evidencias que sustentan algunas de las recomendaciones;
concreta la definición de familiares próximos como objetivo de la
detección cardiovascular; explica que la extrapolación a los 60
años para el cálculo del RCV en pacientes jóvenes debe hacerse
es controvertida, recomendando intensificar el tratamiento no farmacológico
en estos casos; enfatiza la importancia del consejo antitabaco como medida prioritaria
en la prevención cardiovascular; incluye recomendaciones específicas
para la intervención dietética adaptada a nuestro país, así
como ejemplos de cómo incluir la realización de ejercicio físico
en la vida diaria; respecto al manejo de la hipertensión da un catálogo
de alteraciones clínicas asociadas que justifican el tratamiento incluso
con presiones arteriales normales; indica claramente el objetivo terapéutico
en diabéticos como PA < 130/80; respecto a las dislipemias reduce la
agresividad terapéutico recomendando objetivo de cLDL < 130 mg/dl en
prevención primaria cardiovascular; por último para los pacientes
diabéticos incluye dos tablas de control de niveles de glucosa que aparecen
en la versión original completa del tercer Task Force Europeo, pero no
en la resumida.
-Herman WH, Hoerger TJ, Brandle M, Hicks K, Sorensen S, Zhang
P et al. The cost-effectiveness of lifestyle modification in preventing type 2
diabetes in adults with impaired glucose tolerance. Ann Int Med 2005;142:323-332.
Es
un estudio que valora si las intervenciones que se demostraron eficaces para disminuir
la incidencia de diabetes en el estudio DPP (Diabetes Prevention Program) son
coste-efectivas. El estudio DPP asignó de forma randomizada a 3234 personas
no diabéticas mayores de 25 años con intolerancia a la glucosa y
valores de glicemia basal entre 95 y 125 mgr/dl a un grupo placebo, un grupo que
recibió metformina y un grupo que entró en un programa de modificación
de estilos de vida que consistía en reducir un 7% el peso con 150 minutos
de actividad física por semana. La edad media de los participantes fue
de 51 años, el IMC fue de 34, el 68% eran mujeres y el 48% pertenecían
a grupos étnicos minoritarios. Se les siguió durante 2,8 años.
El resultado principal fue que comparado con placebo, el grupo en el que se realizó
la intervención sobre estilo de vida redujo la incidencia de diabetes tipo
2 en un 58% y el grupo con metformina en un 31%. El análisis de coste-efectividad
lo hacen aplicando un modelo de simulación de Markov para estimar la progresión
de la enfermedad, los costos y la calidad de vida.. Estiman que comparado con
placebo, la intervención sobre estilos de vida retrasa la aparición
de la diabetes en 11 años y con metformina se retrasa 3 años., y
se reduce la incidencia absoluta de diabetes en un 20 y un 8% respectivamente.
Teniendo en cuenta el ahorro que este retraso supone en cuanto a tratamiento de
la diabetes, educación, controles de glucemia, seguimiento y tratamiento
de las de complicaciones, concluyen que el coste por AVAC (años de vida
ajustados a la calidad) en el grupo de intervención sobre estilos de vida
es de 1100 dólares y de 31.300 en el grupo de metformina. Cuando lo analizan
por grupos de edad obtienen que en el grupo de 65 a 74 años este coste
es de 6646 dólares y de 173.593 dólares respectivamente, Este último
se considera que no es coste-efectivo.(En mayores de 75 años el costo es
de 11.700 y de 273.207 dólares respectivamente) Por lo tanto su recomendación
a los políticos que implementan los programas de salud es que la intervención
sobre estilos de vida es coste-efectiva para prevenir la aparición de diabetes
en individuos de alto riesgo.
Perry HM, Davis BR, Price TR, Applegate WB, Fields
WS, GUralnik JM, et al. Effect of treating Isolated Systolic Hypertensión
on the Risk of Developing Various Types and Subtypes of Stroke. The Systolic Hypertension
in the Elderly Program (SHEP). JAMA 2000; 284: 465-471.
Se trata de un ensayo
clinico aleatorizado, doble ciego, en el que el objetivo era conocer en pacientes
ancianos, el efecto del tratamiento con fármacos de la hipertensión
sistólica aislada, en la incidencia del ictus (según tipos), así
como la relación del descenso de la presión arterial y la incidencia
de ictus. En realidad, se trata de un análisis de los datos obtenidos en
el estudio SHEP.
El estudio se realizó en 16 centros de Estados Unidos,
con un seguimiento de 4,5 años. Los pacientes eran hipertensos (4.736),
con una media de presión arterial de 170/77 mm Hg, edad de 71 años
(entre 60 y 90 años), siendo varones el 57%.
El tratamiento activo lo
recibieron 2.365 pacientes, consistiendo de inicio en 12,5 mg/día de hidroclorotiazida,
añadiendo en un segundo escalón atenolol (25 mg/día) o reserpina
(0,05 mg/día); si no se lograban objetivos, se podían doblar las
dosis; recibieron placebo, 2.371 pacientes. El objetivo principal fue la incidencia
de accidentes cerebrovasculares (ACV), según tipo y subtipo, tiempo del
primer accidente cerebrovascular,ACV fatales y la relación entre ACV y
el objetivo de descenso de la presión arterial (descenso de al menos 20
mm Hg respecto a la basal hasta menos de 160 mm Hg).
En el grupo de tratamiento
activo hubo 103 ACV, en comparación con los 159 del grupo de placebo, con
una reducción de riesgo relativo del 37%, 0,63 intervalo de confianza del
95% (0,49-0,81). Respecto al tipo de ACV, hubo menor incidencia de forma significativa
de ACV isquémicos (subtipos lacunar y no filiado), mientras que no hubo
diferencias significativas en los subtipos embólico y aterosclerótico.
Respecto
a la relación entre incidencia de ACV y cifras de Presión arterial
sistólica alcanzadas al año del estudio, los pacientes que alcanzaron
una presión arterial sistólica < 160 mm Hg ó menor de
150 mm Hg, tuvieron una reducción significativa de ACV, comparados con
los que presentaron cifras superiores. Por otro lado, también presentaron
reducción significativa de ACV, los que llegaron al objetivo del estudio
e incluso los que bajaron > 10 mm de Hg. Sin embargo, descensos inferiores
a 140 mm Hg, aunque se asociaron con reducción del 22% de ACV, no hubo
diferencias estadísticamente significativas comparados con los pacientes
que no lograron este objetivo. Por lo tanto, el tratamiento con fármacos
de la Hipertensión sistólica aislada en ancianos reduce significativamente
la aparición de ACV, sobre todo en pacientes que alcanzaron cifras <
160 mmHg con > 20 mmHg de descenso respecto a la basal(Objetivo SHEP), incluso
no llegando a las cifras de < 140 mm Hg.
-Shepher J, Blauw G, Murphy M,
Bollen E, Buckley B, Cobbe S, et al. Pravastatin in elderly individuals at risk
of vascular disease (PROSPER): a randomised controlled trial. Lancet 2002; 360:
1623-1630. Es el único ensayo clínico publicado y realizado específicamente
en ancianos con fármacos hipolipidemiantes. Incluyo a 2804 hombres y 3000
mujeres entre 70-82 años con antecedentes de enfermedad vascular (coronaria,
cerebral o periférica) o sin ella pero con RCV por ser fumadores, hipertensos
o diabéticos. Colesterol total entre 155 y 350 mg/dl y triglicéridos
< 528 mg/dl. Se excluyeron pacientes con deterioro cognitivo. Los pacientes
fueron asignados a tomar 40 mg/día de prevastatina o placebo durante 3.2
años. La reducción de cLDL fue del 34%. El objetivo principal (muerte
coronaria, infarto no fatal, ictus fatal o no fatal) se redujo un 15% en los tratados
con pravastatina. La reducción de muertes coronarias e infartos no mortales
fue también significativa (19%) pero no la reducción de ictus, probablemente
porque la incidencia fue menos de la mitad de la esperada cuando se calculó
el tamaño de la muestra, aunque la reducción de AIT fue marginalmente
significativa. El estudio no tenía poder suficiente para medir reducción
de muertes totales. Cuando hacen estudios de subgrupos encuentran que los niveles
de cLDL basales no modifican el resultado pero si los de cHDL, ya que el beneficio
fue mayor cuando éste estaba en el tercil inferior. Aunque el estudio estadístico
no encontró diferencias en el resultado en función del sexo y la
edad, el análisis de subgrupos no obtiene reducción de eventos ni
en mujeres ni en prevención primaria, por lo que en estos pacientes los
resultados deben tomarse con cautela. Curiosamente en el estudio se encontraron
más casos nuevos de neoplasias en el grupo de tratamiento (un 25%), aunque
la mayoría ocurrieron al principio del estudio y no estaban confinados
a ningún lugar específico, hallazgo inesperado que los autores intentan
contrarrestar realizando un metaanálisis de la incidencia de cáncer
en los ensayos con estatinas mediante el que demuestran que, globalmente, no hay
diferencias con placebo. Quizás conviene recordar que el único dato
similar fue el aumento de casos de cáncer de mama en el grupo tratado con
pravastatina en el estudio CARE. Por lo demás la seguridad y tolerancia
fue similar a placebo. Por último no se constató reducción
del deterioro cognitivo ni de la incapacidad en el grupo de intervención.
-Blasco
Valle M, Lucía Cuesta JF. Revisión de los antiagregantes plaquetarios
y sus indicaciones en atención primaria. Ocho años depués...Aten
Primaria 2003; 31: 252-63.
Interesante y completa revisión del uso
de antiagregantes en atención primaria. Repasa los mecanismos de acción
y, posteriormente, comentalos más importantes estudios que apoyan el uso
de los diversos fármacos especialmente clopidogrel y, sobre todo, ácido
acetil salicílico (AAS). Incluye una tabla muy completa del uso de AAS
en atención primaria que incluye la dosis para cada situación clínica
y, en algunos casos, la duración del tratamiento.
-Chaudhry SI, Krumholz
HM, Foody JM. Sistolic Hypertension in Older Persons. JAMA 2004; 292: 1074-1080.
Artículo
donde se realiza una revisión sistémica del manejo de la Hipertensión
Sistólica Aislada (HSA), basada en 1064 estudios; existe una clara evidencia
del beneficio de tratar la HSA de por lo menos 160 mm Hg, siendo los diuréticos
y calcioantagonistas de elección; entre 140 y 159 mm Hg la evidencia es
menor, solamente basada en estudios observacionales donde se relaciona con incremento
del riesgo cardiovascular; en estos casos , se debe individualizar y tener en
cuenta las preferencias del paciente y tolerancia a fármacos antihipertensivos.
-Davey
G, Bracha Y, Svendsen KH, Neaton JD, Haffner SM, Kuller LH. Incidente of type
2 diabetes in the randomized multiple risk factor intervention trial. Ann Int
Med 2005;142:313-322.
Resultados de un subestudio del estudio MRFIT realizado
en 11827 hombres de 35-57 años seguidos durante 7 años y que no
eran diabéticos al inicio del estudio. En los no fumadores del grupo de
intervención (consejo sobre dieta y ejercicio para reducir peso, niveles
de colesterol y de tensión arterial) se observa un 18% de reducción
en la incidencia de diabetes a los no fumadores del grupo control.
Hansson
L, Lindholm LH, Ekbom T, Dahlöf B, Scherstén B et al. Randomised trial
of old and new antihypertensive drugs in elderly patients: cardiovascular mortality
and morbidity of the Swedish Trial in Old.Lancet 1999; 354: 1751-56.
Ensayo
clínico multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, realizado en 312
centros de Suecia, cuyo objetivo era comparar los nuevos tratamientos antihipertensivos
con los tradicionales en hipertensos ancianos (comparaban IECAS, calcioantagonistas,
con diuréticos y betabloqueantes).El objetivo primario era la presentación
de accidente cerebrovascular fatal, Infarto de miocardio fatal y otras enfermedades
cardiovasculares; la conclusión fue que no existían diferencias
significativas entre los tradicionales y los nuevos fármacos antihipertensivos.
-Grundy
S, Cleeman J, Rifkind B, Kuller L. Colesterol lowering in the elderly population.
Arch Intern Med 1999; 159: 1670-8. Extenso artículo cuyo primer firmante
es el Dr. Grudy, coordinador del ATP III, que revisa de manera exhaustiva los
estudios que permiten aclarar la relación entre los niveles de colesterol,
y sus diversas fracciones, y la cardiopatía isquémica en ancianos,
tanto en prevención primaria como secundaria. Comenta específicamente
la situación de las mujeres. Aunque se publicó en 1999 y no incluye
los últimos ensayos clínicos la información que aporta sigue
estando, en esencia, vigente.
-Mostaza J, Vicente I, Cairols M, Castillo J,
González-Juanatey JR, Pomar J, et al. Índice tobillo-brazo y riesgo
vascular. Med Clin 2003; 121: 68-73. Revisión exhaustiva del índice
tobillo.-brazo: como se determina, como se interpreta y que valor tiene como marcador
de riesgo cardiovascular. El artículo concluye que el ITB puede tener mayor
poder predictivo de ECV que la presencia de diabetes o de estenosis carotídea.
Termina con un algoritmo, aunque tiene aspectos discutibles, en el que sugiere
la utilización secuencial de la medición del RCV y del ITB para
abordar, en pacientes asintomáticos, su riesgo cardiovascular.
-Oliva
J, Lobo F, Molina B, Monereo S. Direct health care costs of diabetic patients
in Spain. Diabetes care 2004;27:2616-2621.
Estudio que analiza los costes
de la DM2 en España durante el año 2002 que aunque no es específico
de ancianos nos da idea del gasto que supone esta enfermedad. Los mayores costes
son los de hospitalización, seguidos de los fármacos no hipoglicemiantes
y finalmente insulina y antidiabéticos orales.
- Wannamethee SG, Shaper
AG, Lennon L. Cardiovascular disease incidence and mortality in older men with
diabetes and in men with coronary heart disease. Heart 2004;90:1398-1403.
Estudio
prospectivo en 5934 hombres británicos entre 52-74 años seguidos
durante 10 años en el que se analiza el riesgo de enfermedad cardiovascular
y mortalidad en hombres diabéticos y no diabéticos. Se observa que
los diabéticos sin ECV tienen menos riesgo que los no diabéticos
con ECV.
BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA.
1. American
Diabetes Association. 2005 Clinical Practice recommendations. Standards of medical
care in diabetes. Diabetes Care 2005; 28 (Supl 1):S4-S36.
2. Gedaps. Guía
de recomendaciones para en tratamiento de la diabetes tipo 2 en atención
primaria. 4ª ed. Madrid. Elsevier Ed. 2004.
3. Colhoum H, Betteridge J,
Durrington P, Hitman G, Neil A, Livingstone S, et al. Primary prevention of cardiovascular
disease with atorvastatin in type 2 diabetes in the collaborative atorvastatin
diabetes study (CARDS): multicentre randomised placebo-controlled trial. Lancet
2004; 364: 685-96.
4. Conroy RM, Pyöräla K, Fitzgerald AP, Sans S,
Menotti A, De Backer G et al. Estimation of ten-year risk of fatal cardiovascular
disease in Europe: the SCORE project. Eur Heart J 2003; 24: 987-1003.
5. Dahlöf
B, Devereux RB, Kjeldsen SE, Julius S, Beevers G, de Faire U et al, for the LIFE
study group. Cardiovascular morbidity and mortality in the Losartan Intervention
For Endpoint reduction in hypertension study (LIFE): a randomised trial against
atenolol. Lancet 2002; 359:995-1003.
6. Doll R, Peto R, Boreham J, Sutherland
I. Mortality in relation to smoking: 50 years' observations on male British doctors.
BMJ 2004;328 (7455):1519-1527.
7. 2003 European Society of Hypertension- European
Society of Cardiology guidelines for the management of arterial hypertension.
J Hypertens 2003; 21: 1011-1053.
8. Executive Summary. Third Joint Task Force
of European and other Societies on Cardiovascular Disease Prevention in Clinical
Practice. European guidelines on cardiovascular disease prevention in clinical
practice. Eur Heart J 2003; 24: 1601-1610.
9. Goudsward A, Furlong NJ, Rutten
G, Stolk R,Valk G. Insulin monotherapy versus combinations of insulin with oral
hypoglycaemic agents in patients with type 2 diabetes mellitus. Cochrane database
Syst Rev 2004;(4):CD003418. Review.
10. Grundy SM, Cleemam JI, Bairey Merz
CN, Brewer HB, Clark LT, Hunninghake DB et al. Implications of Recent Clinical
Trials for the National Cholesterol Education Program Adult Treatment Panel III
Guidelines. Circulation 2004; 110: 227-239.
11. He FJ, MacGregor GA. Efecto
de la reducción moderada de sal a largo plazo en la presión arterial.
En: La Cochrane Library plus en español. Oxford: Update Software, 2004.
12.
Iso H, Date C, Yamamoto A, Toyoshima H, Watanabe Y, Kikuchi S et al. Smoking cesstion
and mortality from cardiovascular disease among Japanese men and women: the JACC
Study. Am J Epidemiol 2005;161:170-179.
13. Lee A, Price JF, Russell MJ, Smith
FB, Wijk MC, Fowkes FG. Improved prediction of fatal myocardial infarction using
the ankle brachial index in addition to conventional risk factors. The Edimburg
Artery Study. Circulation 2004; 110: 3075-80.
14. Luque Otero M y Martell Claros
N. Hipertensión y Síndrome Metabólico. Med Clin (Barc) 2004;
123: 707-11.
15. Maroo A, O´Donell CJ. Práctica actual y perspectivas
futuras de los procedimientos clínicos no invasivos para la detección
de la enfermedad arteriosclerótica subclínica en las personas de
edad avanzada. Cardiovascular 2003; 24: 194-201.
16. Mungall M, Gaw A, Shepherd
J. Statin therapy in the elderly. Does it make good clinical and economic sense?.
Durgs Aging 2003; 20: 263-75.
17. Newman A, Arnold A, Naydech B, Fried L, Burke
G, Enright P, et al. "Succesful aging". Effects of subclinical cardiovascular
disease. Arch Intern Med 2003; 163: 2315-22.
18. Padwal R, Mamdami M, Alter
DA, Hux JE, Rothwell DM Tu K et al. Antihypertensive therapy and incidence of
type 2 diabetes in an elderly cohort. Diabetes Care 2004;27:2458-2463.
19.
Pritchett AM, Foreyt JP y Mann DL. Treatment of the metabolic Syndrome: The impact
of Lifestyle Modification. Current Atherosclerosis Reports 2005; 7: 95-102.
20.
Ridker P, Cook N, Lee I-M, Gordon D, Gaziano J, Manson E, et al. A randomized
trial of low-dose aspirin in the primary prevention of cardiovascular disease
in women. N Engl J Med 2005; 352: 1293-304.
21. Robledo de Dios T, Ortega Sánchez-Pinilla
R, Cabezas Peña C, Forés García D, Nebot Adell M y Córdoba
García R. Recomendaciones sobre el estilo de vida. Programa de Actividades
Preventivas y Promoción de la Salud, actualización 2003. Atención
primaria 2003; 32 (suppl 2):15-29.
22. Sander GE. Hipertensión in the
Elderly. Current Hypertension Reports 2004; 6: 469-476.
23. Scuteri A, Najjar
SS, Morrell C, Lakatt EG. The Metabolic Syndrome in older Individuals: Prevalence
and Prediction of Cardiovascular Events. Diabetes Care 2005; 28: 882-7.
24.
Sociedad Española de Hipertensión-Liga española para la Lucha
contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA). Guía de diagnóstico
y el tratamiento de la hipertensión arterial en España 2002. Hipertensión
2002; 19 (Supl 3): 1-74
25. Sociedad Española de Medicina de Familia
y Comunitaria. Criterios de cribado y Diagnóstico de la Diabetes Mellitus.
Autoanálisis en la Diabetes Mellitus. Grupo de Trabajo de Diabetes. Semfyc
ediciones 2003: 1-23
volver